10 increíbles hallazgos que gente descubrió en su patio.

Probablemente, no hay nadie que alguna vez haya soñado con encontrar un tesoro o hacer un descubrimiento arqueológico importante, y menos en el patio de su casa.

Hoy verás historias reales sobre gente que lo logró, además, justo en su propia casa. Algunos de estos hallazgos produjeron entusiasmo, otros fueron aterradores. Lo cierto es que todos se llevaron una gran sorpresa al conocer de qué se trataba.

 

Un Ferrari.

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En 1978, excavando en el patio trasero de su casa en Los Ángeles, dos niños encontraron un auto Ferrari Dino 246 GTS. Después de que la policía desenterró el coche, se encontraron con que estaba denunciado como robado. Se suponía que el robo del auto y su posterior entierro fue parte de una estafa a una compañía de seguros. El Ferrari encontrado fue pasado a la compañía de seguros.

Por desgracia, después de una larga estancia bajo la tierra, el auto no estaba en las mejores condiciones.

El caparazón de un armadillo prehistórico.

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José Antonio Nievas, residente de Argentina, encontró cerca de su granja un enorme y negro “huevo de dinosaurio”, como él pensó en aquel entonces.

Resultó que era el caparazón de un glyptodon, un armadillo prehistórico del tamaño de un Volkswagen Beetle. En el caparazón se encontró un orificio que, probablemente, fue hecho por otro glyptodon durante una pelea.

 

Tesoros medievales.

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En 2007, Andreas K., un residente de Austria, encontró en su patio trasero un tesoro con centenares de joyas: anillos, broches, hebillas y vajilla de plata.

El hombre puso lo encontrado en una caja en el sótano, y luego olvidó por completo su descubrimiento durante 2 años. Se acordó de esto sólo cuando se mudaba a otra casa.

Cuando los expertos examinaron las joyas, resultó que su antigüedad rondaba los 650 años.
Andreas entregó su hallazgo al museo de la ciudad sin pedir nada a cambio.

 


Meteoritos, ¡seis veces seguidas!

Este hombre ni siquiera tuvo que buscar nada. Acepta que la probabilidad de que a tu patio caiga un meteorito es extremadamente pequeña. Pero al patio de un residente en Bosnia, Radivoje Lajic, cayeron 6 veces a pesar de todos los cálculos matemáticos.

Los científicos de la Universidad de Belgrado confirmaron que las piedras eran realmente meteoritos. En la actualidad están investigando el campo magnético alrededor de la casa de Lajic para entender la causa de esta anomalía.

Hace poco, Lajic decidió, por si acaso, fortalecer su techo con barras de metal.

 

Un refugio de bombas.

Cuando Chris y Colleen Otcasek compraron su casa en California, sabían que en el patio había un refugio de bombas contra radiaciones, construido en el apogeo de la Guerra Fría. El refugio lo hizo, para sí mismo, un ingeniero que vivió un tiempo en esa casa.

Chris y Colleen pensaban que de este refugio, después de más de 50 años, probablemente ya no quedaba nada, pero estaban equivocados. El refugio se conservó en perfecto estado, en él había guardadas toallas de papel, pastillas para dormir, una variedad de productos enlatados, tarros de café, libros y revistas, y todo estaba absolutamente intacto.

 

Un túnel que llevaba a la pirámide de Keops.

Uno de los vecinos de la localidad egipcia de El Haraneya, que no está lejos de la mítica meseta de Giza, excavaba en su patio y encontró un túnel misterioso. Tal vez este es el pasadizo secreto que conduce a la mayor y más antigua de las tres pirámides de Giza, la Gran Pirámide de Keops (Khufu).

De la existencia de este túnel también escribió el historiador griego Herodoto, después de realizar una visita a Egipto.

 

Los huesos de un indígena de hace un milenio.

Ali Ertürk fue testigo directo de un macabro descubrimiento en 2014 cuando sólo tenía 14 años de edad, en Salt Lake City. El niño estaba excavando un agujero para hacer un estanque en el patio y encontró huesos humanos que yacían en el suelo.

El padre del niño inmediatamente llamó a la policía. El examen mostró que los restos pertenecen a un indígena americano que vivió allí hace unos 1.000 años. Los arqueólogos continuaron las excavaciones en el patio de la casa. Probablemente, allí existió un cementerio indígena, cuyo estudio ayudará a aprender más sobre la cultura de los pueblos antiguos.

¿Y cómo te sentirías tú si descubrieras que tu casa está justo encima de un cementerio antiguo indígena?

 

Una bolsa de marihuana valorada en $175000

En diciembre de 2012, Mack Reed, quien vive en Los Ángeles, decidió instalar paneles solares en el tejado de su casa. Al abrir unas vigas, se encontró con una bolsa donde había botes, bolsas y sobres con marihuana.

Al parecer, cuando Reed no estaba en casa, alguien entró a su patio trasero y escondío las drogas. Posteriormente, se supo que el contenido de la bolsa estaba valorado en 175.000 dólares.

En caso de que el delincuente regresara a llevársela, Reed le dejó una nota diciendo: “Encontramos la bolsa y le avisamos a la policía. Ellos confiscaron las drogas y mi casa está bajo vigilancia. Lo siento”.

 

Un gran tesoro.

En 2013, un matrimonio descubrió un tesoro, cuando paseaban al perro en su patio. Vieron una caja oxidada que sobresalía del suelo y resultó que, lo que tenía adentro, eran monedas de oro. En el patio estaban enterradas ocho cajas más con monedas de oro emitidas entre 1847 y 1894. Su valor nominal ascendía a 27.980 dólares.

Las monedas se habían conservado perfectamente. Una parte de ellas, por lo visto, nunca estuvo en circulación. El matrimonio vendió la mayor parte en una subasta.

Cómo estas cajas fueron enterradas en el patio trasero de la casa, todavía sigue siendo un misterio. El hallazgo recibió el nombre de “El tesoro de Saddle Ridge”. Su valor total equivale a 10 millones de dólares en la actualidad.

 

Los restos de un dinosaurio.

En 1997, John Lambert, de la localidad de Ipswich (Inglaterra) decidió construir una cerca alrededor de la casa. Cuando estaba cavando la tierra, su pala se topó con un hueso grande. John no era consciente de la importancia del descubrimiento, lo llevó al establo y se olvidó de él durante 16 años. En 2013, este hombre, al fin y al cabo, decidió consultar con expertos su descubrimiento. Resultó que era el hueso de un enorme reptil marino, pliosaurio, que vivió en la Tierra entre hace 60 y 250 millones de años.

 

¡Increible! ¿no?, ¿Que ha sido lo más valioso que te has encontrado en el patio de tu casa?

 

Escrito redactado por: Santiago Arcos