El hambre infinita del hombre que no podía dejar de comer.

La polifagia se define como un trastorno físico, en cual se sufre un hambre desmesurada  y esta no disminuye aun, con la ingesta de grandes cantidades de alimento. Quizás el caso más extraordinario de polifagia de quien se tenga registro alguno en la historia, le pertenece al francés Tarrare; cuyo apetito insaciable fue caso de estudio y hoy en día aún no se explica del todo bien.

 

Nacido cerca del año 1770 en una familia campesina de pocos recursos en Lyon; Tarrare sufriría polifagia desde muy joven. Se decía que, era capaz de comerse la cuarta parte de una vaca, tan pesada como el mismo,   en una sola sentada y aun permanecer con hambre. Su apetito insaciable no solo se limitaba a comestibles; para intentar calmar su hambre llego a recurrir a comerse el césped alrededor de su casa. La ingesta exagerada de cualquier cosa, y el enorme gasto que esto representaba llevaría rápidamente a su familia a tomar una muy dura decisión; su familia al verse en la incapacidad de saciar aquel monstruo, decidió botarlo de la casa.

images (1)

El joven Tarrare se dedicó a viajar con un grupo de bandidos y prostitutas, donde mendigaba y robaba comida. Fue descubierto y puesto a trabajar como artista callejero, en donde se tragaba frente a su audiencia cestas de manzanas, tapas de botellas, piedras y hasta animales vivos. Prácticamente era capaz de ingerir casi cualquier cosa, y lo más increíble es que su hambre parecía no desaparecer. Tenía cierta gusto especial por el sabor de la carne de serpiente.

nsvtmyeobyhufflmzesz

Más tarde se uniría al ejército revolucionario Francés; lo que traería serios problemas de logística para el ejército. Las porciones de comida que se le servían, no eran suficientes para aplacar su voracidad, por lo que hacia cualquier cosa para encontrar alimentos; hurgaba en el desagüe, y hasta hacia tareas de otros soldados a cambio de sus raciones de comida.

 

Un tiempo después Tarrare seria hospitalizado a causa de una fatiga extrema. Le dieron el cuádruple de raciones, pero por supuesto que esto no lo aplacó. Tarrare pasaba todo su tiempo buscando cosas que pudiera comer, buscaba en la basura, se dice que llego a comer los restos de otros pacientes, cataplasmas, entre otras cosas.  Despertando el interés y curiosidad de la comunidad médica, fue sometido a experimentos fisiológicos, dirigidos por el Dr. Courville y el Dr. Georges Didier Percy.

images (7)

En una de las pruebas se le dio un gato vivo  a Tarrare, quien  en su estado siempre famélico no espero para hincarle avidamente sus dientes y comérselo en pedazos enteros, se bebió toda la sangre del gato, y se tragaría todo el animal excepto los huesos y más tarde vomitaría su pelo y la piel. Después se le ofrecería una lista de singulares animales vivos donde todos corrieron el mismo destino; incluida una anguila entera que se tragó sin masticar. En otro experimento, fue capaz de comerse una cantidad mortal de comida preparada por 15 trabajadores a la puerta del hospital; se le permitió a Tarrare acercarse a la mesa sin limitaciones,  comió todo lo que estaba servido, para inmediatamente después caer dormido.  Tarrare sería objeto de experimentos más, hasta que volvió al ejército.

images (3)

Debido a su inusual capacidad, se le indicaron misiones como espía, donde debería tragarse los mensajes dentro de una caja de madera, para luego recuperarlos de sus desechos. Tarrare fue capturado y casi ejecutado en sus primeras misiones; lo cual lo hizo huir del ejército y volver al hospital, donde a manera de súplica le dijo al Dr Percy que estaba dispuesto a someterse a cualquier tipo de tratamiento si eso lo curaba de su padecimiento. Todos los esfuerzos por intentar curarlo y mantener su dieta controlada fueron inútiles. Tarrare seguía igual; comía cadáveres en descomposición, y peleaba con perros por la carroña de la basura.  La misteriosa desaparición de un bebe lo puso como único sospechoso y fue expulsado del hospital donde era atendido.

 

Unos años después al Dr. Percy fue comunicado de que uno de sus pacientes deseaba verlo; era Tarrare quien se encontraba débil y postrado. Tarrare le confeso que creía que su malestar se lo producía un tenedor (dicen que era de oro o plata) que había consumido años antes. Percy diagnostico una grave tuberculosis, y semanas de pues Tarrare murió, producto de una diarrea exudativa.

images

El cadáver se pudrió con gran rapidez. Cuando se realizó la autopsia se descubrió un esófago particularmente grueso, una hendidura en la amígdala, cuando cerraban sus mandíbulas un gran canal hasta su estómago, una lesión en su cerebro que según podría ser la causante de su hambre, hígado y vesícula particularmente grandes, su estómago anormalmente grande y todo su cuerpo lleno de pus.

Según los registros, cuando estaba vivo. Tenía un pelo rubio inusualmente suave, boca muy ancha con labios negros y dientes oscuros. Al tacto siempre estaba caliente, sudaba mucho y tenía un olor nauseabundo; después de comer su hedor se intensificaba. Cuando comía su vientre se tensaba e hinchaba como un globo.

 

Quizás uno de los aspectos más insólitos de Tarrare es que a pesar de las grandes cantidades que ingería, era un hombre delgado y de estatura media.

 

descarga

 

¿Tienes  hambre?