El secreto para romper ladrillos con las manos

Todos lo hemos visto en las películas, otros han tenido curiosidad por intentarlo, y luego esta ese pequeño grupo de personas que no le temen a nada y han llegado a intentarlo, por desgracia, sin mucho éxito. Romper ladrillos, tablas de madera o cosas así con las manos, no es algo fácil. No solo porque estamos hablando de la mano -la cual es muchísimo menos dura y pesada que ladrillo o la madera, sino que el hecho de romper estas cosas y salir ilesos, es otra gran cualidad de estas personas.

Lo cierto es que las personas que logran hacer esto, llevan mucho tiempo practicando este “arte” y aseguran que es algo que se aprende, que si te dedicas a aprenderlo como cualquier otra materia de tu universidad o colegio, algún día podrás hacerlo.

Si quieres saber como romper ladrillos con tus manos, quédate porque esto se puso bueno.

op

Empecemos con lo interesante, la mano de un karateca experimentado puede llegar a una velocidad máxima de entre 10-14 m por segundo. Además, la fuerza que puede ejercer llega hasta los 3.000 newtons. Sobre el papel esto quiere decir tiene entre 50 a 100 veces la energía suficiente para romper hormigón y madera sin ningún problema, pero, recordemos el elemento en cuestión para romper esto, hablamos de la mano, la cual no se podría poner a prueba con elementos mas duros, por ejemplo.

Entonces, ¿como hacen para no romperse la mano si la mayoría de ellos no usan nada de protección? La realidad es que a algunos les ha llegado a pasar, pero a la mayoría no, lo cual sigue siendo sorprendente. Algo interesante, la rotura del hueso es 40 veces mas resistente que el hormigón, por lo que puede ser por esto que no les pasa nada.

Esto lógicamente no quiere decir que cualquiera pueda ir y romper ladrillos a loco, no, obviamente se necesita practica, esto va mas allá de la fuerza.

En 2012 un estudio comprobó lo evidente, los investigadores se pusieron manos a la obra y estudiaron el movimiento de varios karatecas y como resultado obtuvieron que el secreto para poder romper ladrillos con la mano no estaba tanto en el poder muscular, sino mas bien en la capacidad de poder coordinar la velocidad de la mano y el hombro.