8 Cosas que jamás debes hacer cuando te levantas por la mañana.

No hay rutina matutina que funcione con todo el mundo. Tal vez la tuya consiste en leer las noticias, beber agua, o bailar música pop en ropa interior, pero hay ciertos errores mañaneros que pueden desembocar en un descanso improductivo e inenarrable del día. Para averiguar cuáles son todos estos fallos, hemos comprobado lo que los científicos y expertos tienen que decir acerca de cómo sacar el máximo partido (y el mínimo) de los primeros minutos justo después de despertar.

1. Posponer la alarma

A veces (o todo el tiempo) la alarma se apaga y no todavía no estás listo para enfrentar el día. Pero intente resistir la tentación de posponer lo inevitable en cinco o diez minutos, ya que como dijo Timothy Morgenthaler, un experto en sueño, la mayoría de los especialistas piensan que las alarmas no son para nada una buena idea. Eso es en parte porque, si caes de nuevo en un sueño profundo después de posponer la alarma, entrarás en un ciclo que definitivamente no serás capaz de terminar, por lo que posiblemente te levantes aturdido en lugar de fresco. ¿Lo mejor? Asegúrate de saber cuánto sueño necesitas cada noche y obtén esa cantidad.

2. Quedarse acurrucado

Así que has evitado posponer la alarma, pero te has quedado tumbado en la cama, despierto. Utiliza este tiempo para hacerte lo más grande posible – físicamente. Según la psicóloga Amy Cuddy, desperezarse lo máximo posible es una manera de construir confianza para afrontar el día. Aunque es imposible decir si la gente se siente bien por el hecho de estirarse o viceversa, Cuddy afirmó que la gente que se despierta con los brazos en forma de “V” son super felices. Por el contrario, hay pruebas preliminares de que las personas que se despiertan en posición fetal “se despiertan mucho más estresadas y aturdidas”.

3. Mirar el móvil

Si duermes cerca de tu teléfono (todo el mundo lo hace), es fácil girarse y empezar a desplazarse sin pensar por las redes sociales. No lo hagas. “No revises nunca el correo electrónico y demás por la mañana, si comienzas de esta manera, nunca podrás recuperarte”, dijo Julie Morgenstern. “Esas peticiones, interrupciones, sorpresas y recordatorios son interminables, y no hay nada que no pueda esperar al menos una hora”. En su lugar, ella sugiere que si vas a realizar algún trabajo, lo conviertas en un proyecto que requiera un enfoque considerable.

4. Dejar la cama deshecha

¿Por qué hay que hacer la cama? Después de todo, vas a deshacerla cuando te acuestes más tarde. Cierto, pero de acuerdo a Charles Duhigg, hacer la cama se asocia a una mayor productividad durante el resto del día. Una vez más, no está claro si el hecho de hacer la cama te puede hacer más productivo, o si la gente muy organizado es más propensa a hacerla. Pero Duhigg escribe que hacer la cama es un “hábito clave” que puede provocar “reacciones en cadena que ayudan a que aparezcan otros buenos hábitos”.

5. Beber café

Si piensas que no puedes hacer nada hasta que te hayas bebido una buena taza de café, piénsalo de nuevo. Tu cuerpo produce naturalmente una gran cantidad de la hormona del estrés, el cortisol, que regula la energía entre las 8 y las 9 de la mañana. Así que para la mayoría de las personas, el mejor momento para tomar café es después de las 9.30 de la mañana. Si consumes cafeína antes de ese momento, tu cuerpo producirá una menor cantidad de cortisol durante la madrugada, lo que significa que tendrás un sueño de mucha peor calidad.

6. Permanecer a oscuras

Mantener las luces apagadas y las persianas echadas puede parecer una manera más suave de comenzar el día. Sin embargo, tu reloj interno del cuerpo está diseñado para ser sensible a la luz y la oscuridad, así que vestirte por la mañana y prepararte en la oscuridad podría señalar a tu cuerpo que todavía es de noche y sentirse mucho más aturdido. Si todavía es de noche afuera cuando se tiene que despertar, Dautovich recomienda encender una luz fuerte, como las que se usan para tratar el trastorno afectivo estacional.

7. Dejar que las cosas marchen como deberían

Quizás bebas un poco de agua, tal vez escuches algunas canciones, o a lo mejor llamas a un amigo. Estas actividades, en sí mismas, están bien, pero es mejor si las incorporas a algún tipo de rutina. Como por ejemplo: despertarse, beber agua mientras escuchas música, vestirse, y llamar a un amigo de camino al tren. Los científicos dicen que nuestra fuerza de voluntad es limitada, y cuando la gastamos temprano tratando de decir qué hacer a continuación, tenemos menos cantidad a la hora de concentrarnos en el trabajo. En su lugar, deja que tu cerebro funcione de forma automática por la mañana y conserva esos recursos mentales para cuando los necesites.

8. Perder tiempo en decisiones sin importancia

No dediques demasiado tiempo a decisiones que sabes que no son de relevancia en tu día a día, como por ejemplo la ropa que te pones. El creador de Apple, Steve Jobs, siempre utilizaba en todas sus apariciones públicas el mismo conjunto, vaquero y polo negro. Mark Zuckerberg, igual, vaqueros y camiseta gris. De hecho, él mismo ha revelado que en su armario tiene una docena de camisetas grises, todas iguales. No quiere perder el tiempo en decisiones que no tienen importancia en su día, como qué ponerse. Barack Obama siempre llevaba traje azul o gris porque argumentaba que tenía que tomar otras muchas decisiones como para complicarse.

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Con información de: Paraloscuriosos.com