¿Deberían las personas mayores consumir hierro?

El hierro es uno de los minerales más importantes para el bienestar de los seres humanos. Cerca del 70% del hierro en tu cuerpo está almacenado en los glóbulos rojos como hemoglobina, esencial para la oxigenación de la sangre, y en los músculos como mioglobina, como reserva de oxígeno.

Además, el cuerpo puede almacenar otra cantidad extra de hierro en otra proteína celular, también presente en los glóbulos rojos, llamada ferritina. Este depósito, que corresponde a cerca del 25% de todo el hierro en tu cuerpo, es usado por el organismo cuando la dieta no provee suficiente cantidad del mineral. A través del hierro en la ferritina, el cuerpo construye nuevas moléculas de hemoglobina. Un nivel de almacenamiento bajo es lo que se conoce como deficiencia de hierro.

El varón adulto puede almacenar cerca de 1 g de hierro, capaz de durarle hasta 3 años. Esta reserva en mujeres sólo cubre alrededor de 6 meses.

Ahora bien, el cuerpo humano no es capaz de metabolizar hierro por su cuenta, de modo que todo el hierro que necesitas debe ser suministrado por la alimentación. Una dieta balanceada proporciona todo el hierro necesario sin ningún problema. De hecho, de todo el hierro que es consumido sólo se usa del 10 al 30%, el resto es guardado en la reserva orgánica de la mioglobina y la ferritina.

Las personas mayores que presentan casos de anemia deben tomar mayores precauciones si quieren suplementar su dieta con hierro porque sus condiciones físicas son más sensibles a problemas de salud comunes a su edad.

Lo importante es establecer, con los exámenes adecuados, el nivel de reserva de hierro en su organismo porque un nivel elevado de hierro en la sangre está asociado a problemas cardíacos, diabetes y algunos tipos de cáncer. Además altos niveles de hierro pueden facilitar la aparición de enfermedades del cerebro como el Alzheimer. Recordemos también que la función básica del hierro es ser portador de oxígeno y una oxidación excesiva a nivel cerebral es sospechosa de acelerar el desarrollo de la demencia senil. Nada de esto es conclusivo pero diversos estudios comienzan a mostrar relaciones que, por lo menos, requieren precaución.

De manera que, sin estar claramente prescrita la prohibición de tomar hierro en la tercera edad, sí es importantísimo hacerlo siguiendo las indicaciones de un médico o un dietista.

Es por esta razón que muchos suplementos vitamínicos se ofrecen sin hierro en sus presentaciones para consumo de personas de edad mayor.