El genio olvidado

¿Te has encontrado con uno de esos nuevos carros Tesla? Yo todavía no, pero debe ser tremendo susto ver a tu lado un carro sin chofer a 100 km/h. El nombre de estos carros no les fue dado por casualidad. Nikola Tesla describió un auto que “…dejado a sus propios recursos haría una gran variedad de operaciones con algo parecido al juicio.”

Lo impresionante es que esto lo dijo antes de que naciera el siglo XX, hace casi 120 años.

Por la misma época concibió, diseñó y construyó, un submarino a escala operado a control remoto, demostró su operatividad en una exhibición pública que incluía militares y les dijo que su aparato podría ser usado en la guerra. No solo eso, predijo que en el futuro esta clase de arma haría obsoleto a los ejércitos y cañones. Unos 50 años después los nazis desplegarían los primeros aviones, bombas y misiles operados a control remoto.

Para entonces Tesla era un ingeniero internacionalmente reconocido por su descubrimiento de los campos magnéticos rotativos con los que hizo posible el uso comercial de la corriente alterna, que terminó siendo el sistema eléctrico estándar en la industria y comercio mundiales.

Sin embargo, a pesar de ese currículo, sus ideas estaban tan adelantas a su tiempo que la mayoría de ellas se consideraron imprácticas e imposibles de usar.

Décadas antes de sus primeras apariciones comerciales, Tesla perfiló los principios de la radio y del radar. De nuevo, sus ideas fueron tan futuristas que cuando llegó el momento en que las ondas de radio y radar empezaron a cruzar el aire de un lado a otro, nadie se acordó de Tesla y hoy en día esos inventos se le atribuyen a otros científicos. Sin embargo, la Suprema Corte de los Estados Unidos, donde estaban registradas todas esas patentes, falló a favor de Tesla en un litigio para determinar quién tenía la prioridad en la asignación del invento de la radio (atribuido tradicionalmente a Marconi, por lo cual éste ganó un premio Nobel).

¿Quieres otro dato que te hará levantar las cejas? Tesla diseño y dejó plasmado en un esquema descriptivo, un avión de rotor y ala de inclinación variable (el mismo principio usado por el V-22 Osprey) ¡tan sólo 18 años después que los hermanos Wright volaran en Kitty Hawk!… ¡e impulsado por una turbina! Con razón todo el mundo se quedaba con los ojos claros y sin vista cuando Tesla hablaba.

¿Cómo te sentirías si tuvieras un royalty por cada litro de combustible que se vendiera en el mundo? Sí que sería estupendo, ¿no? Bueno pues, Tesla tuvo un contrato con la Westinghouse que le otorgaba dinero por cada caballo de fuerza instalado por esa casa. ¿Te imaginas? Esto lo habría hecho el Bill Gates de su tiempo. Desafortunadamente, Tesla perdió ese dinero en las garras de las vicisitudes comerciales de la América de esos años.

Otra más. En 1926 dijo que la comunicación instantánea era posible sin importar las distancias y que los aparatos para hacerlo cabrían en los bolsillos. ¿Te resulta familiar esto?

Nikola Tesla, el genio olvidado.