La mejor alimentación para personas mayores

¿Pasaste ya los 50? Bienvenido al club plateado. De ahora en adelante debes hacer algunos cambios en tu dieta. No son cambios radicales pero estas pequeñas variaciones son importantes y te proveerán bienestar a medida que avanzan los años.

La idea general es el cambio de tendencias hacia la moderación. El cuerpo ya no tiene la resistencia ni la capacidad de absorber daño o abuso como antes. El cuerpo comienza a pasar factura por los atropellos a los que lo sometiste. Una buena manera de minimizar esto es ajustando un poco la alimentación.

En el campo de las proteínas lo mejor es consumir carnes magras, es decir bajas en grasas, lomo de cerdo, pierna de cordero, bistec, lomo y la falda de res. La carne blanca del pollo como la pechuga; y pescado, especialmente aquellos que te proveen de aceites omega, salmón y sardinas. Del lado de los vegetales encontrarás buenas fuentes de proteínas en las nueces y granos.

Acostúmbrate a consumir bastante frutas y vegetales, todas las que puedas. La vieja regla de comer al día 5 porciones entre frutas y vegetales está más actual que nunca. Es mejor que sean frescas pero no te preocupes mucho por eso. En realidad no importa si son congeladas, en conserva o secas, lo importante es que las comas. En este caso no hay favoritas, todas son buenas, y sigue el principio de los colores, mezcla colores, verdes, amarillos, rojos, anaranjados y blancos. Mezcla colores y nunca tendrás deficiencias de nada.

Vamos con los carbohidratos. Recuerda esta simple regla, carbohidratos = energía. Pasta, arroz, maíz, avena y otros cereales, pan, papas y afines, granos. Todo esto es fuente de energía. Los corredores maratónicos favorecen grandes cantidades de pasta el día antes de una carrera. Para ti, miembro especial del club plateado, es mejor si son hechos con harinas integrales, te proveerán así, además, de buena cantidad de fibra.

Hablando de fibra, cómete las frutas con concha (a menos que estés comiendo coco o aguacates o piña) y usa harinas integrales, esas que lucen marrones y “sucias”. Recuerda que las fibras son la escoba que barre tus intestinos.

No se pueden eliminar totalmente las grasas. Las grasas tienen muy mala fama pero son muy importantes, son también fuente de energía, forman parte de las paredes celulares y facilitan el transporte de vitaminas en el cuerpo. Sin embargo, si vas a consumirlas, que sean no saturadas (reducen colesterol), aceite de oliva o de girasol, aceite de pescado y nueces crudas.

Reduce la sal, reduce el alcohol y aumenta el ejercicio. Listo. Sigue disfrutando de la vida.