Las razas más bellas de caballos

El caballo ha estado con nosotros desde siempre, cargándonos en su espalda, literalmente. La doma del caballo revolucionó la cultura y civilización del hombre en formas difíciles de evaluar ahora. Diversión, transporte, trabajo, guerra, exploración, arte, todos estos campos fueron radicalmente transformados por el caballo. El hombre tiene una deuda incalculable con este noble animal.

Pero el caballo no sólo es útil, es también un hermoso animal. Veamos estos ejemplos.

El andaluz. Es la raza española por excelencia y oficialmente se denomina Pura Raza Española. Conocido ya por los romanos cuando ellos ocupaban la Hispánica fueron tan valiosos durante la ocupación árabe que a veces se usaban como moneda. Esta raza ha sido madre de muchas otras en Europa y América. Es fácil de montar, amable y elegante.

El árabe. Una de las razas más antiguas, conocida quizás desde hace unos 4000 años. Inteligente, fuerte, resistente al punto de ser el favorito de los beduinos en sus travesías desérticas y para la guerra. Es un caballo que se deja enseñar pero que requiere sensibilidad y comprensión. La cola levantada al moverse es característica de esta raza en su belleza de harmonía y movimiento.

El lipizzano. Originario de las tierras bajas de la costa este del Adriático, el lipizzano surge como una mezcla afortunada de diferentes razas incluido el árabe. La Caballería de Lipizza es oficialmente un monumento cultural de Eslovenia. Extraordinariamente elegante es sumamente apreciado por la belleza de sus movimientos, su sociabilidad y alegría. Sólo existen unos 6000 en el mundo. Es el caballo oficial de la Escuela Española de Equitación en Viena.

El gitano. Los romanís trabajaron durante más de 100 años para crear esta raza con la meta de lograr un animal capaz de tirar de sus carros durante todo el día. Se caracteriza por ser un animal relativamente pequeño pero muy fuerte, robusto, con una crin y cola largas y sedosas. Originalmente blanco y negro ahora se acepta cualquier color siempre y cuando tenga las características físicas adecuadas.

El frisón. Originario de los Países Bajos es muy apreciado por su tamaño y fuerza. Alto y poderoso fue el caballo de guerra preferido por los pueblos alemanes. Su color original es el negro azabache y no es aceptable ningún tipo de mancha en la coloración; su crin y cola, abundantes, con frecuencia son naturalmente onduladas. Es un favorito de las escuelas de equitación europeas. Caballo de porte noble y orgulloso, de movimiento amplio y elevado.

El akhal teke. Engañosamente espigado y delicado el akhal teke fue creado por los pueblos turcomanos (los Tekke) de la región de Akhal, al este del mar Caspio. A pesar de su aspecto alargado el akhal teke es un caballo de una excepcional resistencia para carreras y saltos. Se reporta que en 1935 un grupo de hombres hizo un viaje de más de 4000 km en 84 días montando akhal tekes. Esta travesía incluyó cruzar el desierto de Kara Kum en tres días sin agua, recorriendo 125 km por día. Una característica única de estos caballos son las tonalidades metálicas en algunos pelajes producidas por lo que se conoce como un gen diluido que puede originar colores dorados, plateados o bronceados.

Hay pocos animales que pueden superar la belleza de estos caballos en porte, gracia, harmonía y amistad.