Cuando manejes…

Conducir un vehículo es algo placentero. La calidad de los autos modernos es algo traído de la ciencia ficción. Cruise control, calentamiento de asientos individuales, cámara trasera, GPS, seguridad biométrica, luces de intensidad y enfoque variables, tableros digitales, tracción activa, sin hablar de los vehículos eléctricos completamente autónomos y los de hidrógeno que ya están entre nosotros.

Sin embargo la acción de conducir entre 1 y 2 toneladas de metal a varias decenas de kilómetros por hora sigue siendo una operación delicada, llena de riesgos, que debe ser tomada en serio. La energía destructiva de un auto fuera de control es algo que causa mucho daño no importa cómo lo veas. Sólo basta con recordar los atentados terroristas en los que han usado vehículos contra personas.

He aquí las normas que siempre debes tener presente.

Nunca, nunca, bebas o consumas drogas manejando. ¿Es necesario decir el por qué? Todos lo sabemos pero todos lo hacemos. “Bueno porque nunca me ha pasado nada”… Recuerda que sólo necesita que pase una vez para que tu vida sufra un shock del que tal vez nunca se recupere. Métete esto en la cabeza de una vez, cualquiera de esas sustancias disminuye drásticamente tu tiempo de reacción (por cierto también lo hace el manejar cansado o con sueño).

No abuses de la velocidad. Los límites de velocidad no es un número que alguien se inventa luego que la carretera está construida y que depende de la edad del tipo. El límite de velocidad es una variable que entra en los cálculos de diseño de vía de comunicación. Métete esto en la cabeza, mientras tú respetes los límites de velocidad la carretera te protege a ti.

Toma en cuenta el clima. Las condiciones climáticas influyen directamente en tu visibilidad, en la respuesta de las llantas y de la tracción, en la multiplicación de situaciones adversas y en el aumento de riesgo. Métete esto en la cabeza, si el clima se deteriora reduce velocidad y aumenta tu distancia del carro delante de ti.

No te pegues al camión. Hay gente que lo hace y que para ahorrar combustible. Es verdad que lo ahorra pero, uno, cortas a la mitad por lo menos tu tiempo de reacción y dos, si lo que ocupa tu parabrisas es el camión el camión no puede verte a ti. Métete esto en la cabeza, la altura del parachoques del camión es ideal para decapitarte.

No te distraigas. Oye, eso incluye el teléfono celular. Por Dios, si tienes que contestar una llamada o escribir un texto, arrímate al lado del camino, detén el auto y habla todo lo que quieras. No te engañes, no se puede prestar atención a dos cosas a la vez. Métete esto en la cabeza, para el momento en que levantes los ojos y percibas el problema es demasiado tarde.

Ponte el cinturón. ¿Hace falta darte la razón para esto? La bolsa de aire no sustituye al cinturón. Recuerda que la mayoría de los accidentes fatales ocurren a bajas velocidades y cerca del hogar. Métete esto en la cabeza, el cinturón es el dispositivo de seguridad que más salva vidas año tras año. Por algo será.