Estudios revelan que las personas que prefieren quedarse en casa son las más inteligentes… ¿será cierto?

Todos sabemos que desde la aparición del internet no dejan de aparecer una diversidad de estudios de increíbles descubrimientos hasta las cosas más absurdas. Una de ellas es el estudio científico que afirma que la gente que prefiere quedarse en casa antes de salir de fiesta o algún otro lugar es más inteligente. El análisis se llevó a cabo por la revista de ciencia British Journal of Psychology. Se valida en ella que el estilo de vida de los más introvertidos y sociales son los más felices, pero esto ¿será cierto?

Dicha investigación se realizo en 15, 000 personas que fueron elegidas al azar de diferentes lugares validando que las personas más intelectuales son aquellas que prefieren quedarse en casa: “Los seres más inteligentes experimentan menos satisfacción vital con el incremento del contacto interpersonal con sus amigos o conocidos”, conclusión de uno de los psicólogos.

El equipo de trabajo que se encargo de realizar el estudio, estuvo liderado por los psicólogos Satoshi Kanazawa y Norman Li. Dentro del estudio también se encontró que las personas suelen ser más felices viviendo en un lugar con baja densidad de población. Un contacto cercano y cálido con sus amigos daba a la mayoría de los participantes disfrute y satisfacción. Pasaba lo mismo cuando dejaban en casa a las personas más intelectuales del grupo de estudio, ellos disfrutaban su momento y les provocaba la misma felicidad estar en casa. Pero lo opuesto en las personas más intelectuales sucedía al socializar, se notó que eran más felices estando en casa que socializando prefiriendo estar solos. 

Los más listos no tienen tanta “satisfacción” socializando y prefieren estar solos. Estos descubrimientos pueden hacernos conocer más la forma en la que nuestros cerebros se han ido acomodando y desarrollando para afrontar los estilos de vida modernos. Basando su análisis en “la teoría de la felicidad de la sabana”, los investigadores llegaron a la teoría de que la manera de vivir de nuestros ancestros cazadores-recolectores aún tiene influencia en cómo nos desenvolvemos en el mundo.

Kanazawa y Li se basan en la vida de nuestros ancestros para llegar a esta conclusión, pues en aquellos días ellos buscaban su satisfacción dentro de su propia tribu, sabían como convivir y encontraban felicidad en ellos; pero en la actualidad algunas personas han sido afectadas por el día a día en el día de hoy, pues han buscado su satisfacción en otras cuestiones sin tener la necesidad de convivir con otro individuo. Se llegó a la teoría de que parte de la sociedad sufrió algunos cambios cerebrales por los tiempos modernos, tomando en cuenta que hablamos de las personas más intelectuales.

“Los individuos más inteligentes, que poseen niveles más altos de inteligencia general y, por lo tanto, una mayor capacidad para resolver problemas evolutivamente novedosos”, escriben, “pueden enfrentar menos dificultades para comprender y tratar entidades y situaciones evolutivamente nuevas”, expresó Kanazawa a los medios. Al parecer el cerebro comienza a adaptarse a una nueva vida en la soledad.