El más grande

La ballena azul es el animal más grande que jamás haya existido en la Tierra. Esto se dice muy fácil y rápido pero la persona común no tiene idea de lo que esto significa.

Una ballena azul llega a pesar por encima de 180.000 kg, más que un 747 vacío. Su lengua pesa más que un elefante. Cuando nace pesa 8.000 kg (2.000 kg más que un elefante africano adulto) y mide 8 m. Una ballena adulta llega a medir 30 m, igual a la altura de un edificio de 10 pisos. Puedes oír su corazón latiendo a 3 km de distancia. Cuando gritan alcanzan 180 decibeles. Un jet llega a 140. Sus llamadas se escuchan a 1.500 km de distancia. Pueden comer 36.000 kg de krill en un día y los bebés engordan a razón de 90 kg diarios.

Repito, no hay, ni hubo jamás, un animal tan grande como la ballena azul. Ni siquiera el más grande dinosaurio, esos que hacían temblar la tierra cuando caminaban, se le acercan en tamaño y masa corporal.

¿Pero cómo las ballenas llegaron a ser tan enormes?

El registro fósil demostró que la tendencia al gigantismo no es nueva y que, no solamente crecieron como locas, sino que lo hicieron muy rápido, mucho más rápido que los procesos equivalentes en los animales terrestres.

Todos los investigadores coinciden en tres factores como causa de este prodigioso tamaño. El primero es el agua. Un cuerpo tan enorme no hubiera podido desarrollarse en tierra firme por las tensiones que se producirían en los huesos del animal. El peso de la ballena es soportado por el agua, de hecho las ballenas que encallan mueren por asfixia cuando su cuerpo se aplasta al no tener el soporte adecuado. Además el agua facilita enormemente el control de la temperatura permitiendo la transferencia de calor que produce el gigantesco cuerpo.

El segundo factor es la comida. La ballena azul pertenece a al suborden Mysticeti, aquellas que tienen filtros en la boca. Estas fibras les permiten comer el superabundante y proteínico plancton. Un sola bocanada les proporciona más de ¡450.000 calorías!

El tercer factor es que, cuando las ballenas comenzaron a evolucionar, los mares del mundo estaban prácticamente vacíos como resultado de la extinción de los gigantescos reptiles marinos unos 20 millones de años antes. Por consiguiente las presiones del ambiente y las pérdidas por depredación eran mínimas.

Este magnífico animal es único y espectacular. Se considera una especie en peligro. Sería una lástima que su majestuoso paso justo bajo las olas se pierda para siempre.