Una conversación cuántica

-Hey, tú.

-¿Quién yo?

-Sí, tú que me estás leyendo. ¿Cómo andas?

-Muy bien, gracias.

-Quiero decirte algo pero para eso tienes que mantener tu estado cuántico estable.

-Mi… ¿qué?

-Tu estado cuántico. De lo contrario vas a desaparecer y me quedo sin lector.

-¡Pero eso no puede ser! ¿De qué estás hablando? No me asustes. Nunca me ha pasado nada parecido.

-Menos mal porque, fíjate, sin tu estado cuántico no tendrías conciencia.

-¿De verdad?

-Eso creo. Verás, dicen por ahí que lo que pasa  a nivel cuántico en tu cerebro es lo que determina si tienes conciencia o no.

-Ya me asustaste otra vez. ¿Y qué es lo que pasa a nivel cuántico en mi cabeza?

-Bueno…no sé. En realidad nadie lo sabe.

-Entonces cómo pueden saber que…

-Sí, ya sé, ya sé. Te entiendo. Nadie sabe lo que es la conciencia, cómo se forma o de donde viene. Pero tampoco en realidad nadie sabe lo que sucede a nivel cuántico.

-¿Entonces?

-Bueno, así se comportan los científicos de vez en cuando, ellos se imaginan que si suman dos desconocidos obtienen un conocido. En otras palabras, usan un misterio para aclarar otro.

-Ok, tratan de iluminar un cuarto oscuro con una linterna apagada.

-Exactamente. Algo así.

-Pero yo creía que la conciencia nos fue dada, que es parte de la estructura del universo. Cuando yo nací ya tenía conciencia, ¿no? Es decir, ya era un ser humano, ¿no?

-Hombre, sin duda. El problema es que no solo no saben qué es sino que tampoco saben cuándo se forma.

-Peo si no saben nada ¿cómo pueden ser tan categóricos?

-Muy buena pregunta. Quizás les choca admitir que no saben. O les da miedo. No sé. Ellos mencionan fenómenos que nadie entiende como entrelazamiento cuántico y superposición cuántica y coherencia-incoherencia y otros galimatías semejantes que se producen en unos micro-tubitos dentro de las neuronas. Ya me dio dolor de cabeza.

-¿Y eso está comprobado?

-Nada está comprobado. Nada es categórico ni definitivo. Se basan en unos modelos matemáticos. Ni ellos mismos se ponen de acuerdo.

-Oye, yo creo que estoy funcionando bien. Hasta ahora no he perdido la conciencia. Es decir, una vez me desmayé, pero al despertar era todavía yo.

-Nos desmayamos todos los días cuando dormimos pero la conciencia siempre está en la mañana para recibirnos.

-Es que no veo cómo podemos perderla sin morirnos.

-Y quizás ni siquiera así la perdemos. Tampoco sabemos nada cierto en ese sentido.

-Sí, es cierto. Y entonces… ¿qué era eso que querías decirme?

-Siempre es divertido mantenerse aprendiendo y dejar que la mente juegue con posibilidades. No importa de dónde vienes sino hacia dónde vas.