¿Cómo afecta la música al cerebro?

La música puede afectar muchas funciones biológicas y conductuales de la naturaleza humana. Desde hace mucho se estudia tal fenómeno, y una de las formas más comunes de hacerlo es a través de la observación de las reacciones orgánicas. Y ha sido comprobado que altera la producción de la hormona que causa la sensación de placer y bienestar.

Hay ritmos que favorecen las ondas cerebrales de la relajación y facilitan el sueño; otras activan los mecanismos de alerta y aceleran las funciones de los sentidos, la concentración, y la sincronización psicomotriz, lo que es ideal para actividades como manejar el auto. Algo curioso de esto es que las preferencias del oyente no tienen que ver, pues se debe a las características de la música en sí misma.

El cerebro es un órgano elástico y flexible que es moldeado por los estímulos desde la más tierna infancia. La plasticidad cerebral es justamente lo que permite que podamos escoger entre la gran variedad de música de acuerdo a nuestra condición presente. Solemos, por ejemplo, evocar eventos y sensaciones particulares del presente o del pasado con actividades cotidianas como estudiar o entretenerse y asociarlos con cierta música y viceversa, hay música que nos recuerda cosas. Es una prueba que la música también altera la memoria y la recopilación de datos.

 

En la actualidad es bien sabido que tocar un instrumento musical es un magnífico ejercicio mental que ayuda enormemente al desarrollo de habilidades mentales, especialmente numéricas. En algunos países es frecuente que se exponga a los niños de edad preescolar a sonatas de Mozart dentro de los centros educativos, en busca de moldear el desarrollo de las habilidades mentales, con resultados exitosos. Experimentos de este tipo sugieren que la música interviene en tres aspectos fundamentales: el lenguaje, las emociones y el control de movimientos.

Por otro lado, la música también está presente en las relaciones interpersonales. Los pueblos bailan y cantan juntos en todas las culturas desde siempre. Un beneficio de la música es la liberación de endorfinas en ambientes románticos cuando la música de fondo es sugerente, elemento ampliamente aprovechado por los restaurantes.

Es innegable que la percepción sensorial modifica las características de la masa cerebral, y los procesos de cognición, atención, habilidad, concentración, relajación otras más. Por lo tanto, la música es capaz de generar reacciones positivas o negativas, todo dependiendo del ritmo, el estilo, el género, el compás, la melodía y la intensidad. No hay que olvidar, también, que la música afecta nuestro estado de ánimo y que el estado de ánimo modifica la percepción de la realidad.