¿Qué idiomas debería incluir en mi currículo?

Por lo general, solemos pensar que en nuestro currículo debemos incluir los idiomas que somos capaces de entender. Por supuesto, ser diestros en el manejo de uno o varios idiomas no solo es atractivo o útil, en muchos casos es deseable o incluso indispensable para obtener un empleo, dependiendo obviamente de la naturaleza del trabajo y del idioma que se necesite.

Las comunicaciones actuales han permitido una impresionante interconexión cultural en el mundo que ha permitido que muchos podamos tener nociones o fundamentos básicos en el conocimiento de alguna lengua extranjera. Ahora bien, cuando se habla de manejo de un idioma, especialmente en el campo laboral, la cosa cambia. Trabajar implica manejo fluido y amplio de un vocabulario y una estructura de pensamiento variado, y poder comunicarse tanto informalmente como instrumentalmente de modo correcto. Así que, si incluyes en tu currículo un idioma que no manejas lo suficientemente bien, estarás resaltando un aspecto poco deseable de ti, una deficiencia.

A continuación te explicaremos cómo saber tu dominio y si vale la pena anexarlo en tu hoja de vida:

  • El nivel básico, que no debe incluirse en la oferta profesional, es aquel en el cual el hablante puede solo hablar sobre temas sencillos y comunes para él o de uso cotidiano, le falta fluidez y vocabulario para completar ideas, se equivoca con frecuencia al hablar o escribir y su uso de las voces gramaticales está limitado.
  • El nivel medio, recomendable citar solo si buscas estudiar en el extranjero en un país donde la lengua en cuestión sea en la que tienes el nivel medio, pero empleando en el campo académico una lengua distinta. En el nivel intermedio, el individuo puede comprender temas relativamente complejos y tiene una torpe fluidez, y aunque en menor medida, son comunes las equivocaciones al expresarse.
  • El nivel alto o avanzado permite el habla fluida, pocos errores, un manejo correcto del vocabulario, la expresividad, la argumentación y puede tratar asuntos complicados y diversos. Suele ser justamente cuando hay un notorio acento extranjero pero la formulación de las frases tiende a ser correcta. Este nivel sí se puede incluir en el perfil profesional.

El bilingüe es un paso que pocos dan. Generalmente es el nivel esperado de comprensión y el más difícil de alcanzar. En este punto la persona puede manejarse libremente en casi cualquier tema o entorno, hablar y pronunciar sin ninguna dificultad con personas nativas, ser capaz de traducir argumentos complejos inmediatamente desde y hacia dicho idioma. Pero sobre todas las cosas, no convierte frases ni palabras de un idioma a otro. Es decir, piensa directamente en el idioma como lo hace un nativo y la sola idea de traducir mentalmente es descartada por innecesaria y entorpecedora. Indudablemente, es algo que jamás se debe omitir en un currículum vitae.

Así que examina bien como te expresas y tendrás la capacidad de enfrentarte a una entrevista sin obstáculos lingüísticos. Si dudas sobre el nivel de dominio en algún idioma, preguntarle a un profesor de la lengua bien entrenado podría ser suficiente para determinarlo y hasta saber en cuales aspectos mejorar. Y no lo olvides, es mejor callar que mentir…