¿Cómo puedes tomar mejores fotografías?

La fotografía es un arte. Es como pintar con una máquina. Una cámara es un artilugio fantástico con la capacidad de absorber  la luz un plasmar en papel ese momento impactante que queremos que se queden grabado en los ojos pero sabemos que la mente probablemente nos traicione. Al mismo tiempo, la fotografía es una técnica, es decir, tiene mecanismo y parámetros para aplicarla y sacar el mayor provecho a nuestros recursos gráficos. Por eso, le indicaremos dos reglas fundamentales y muchas veces ignoradas en la captura  de fotos.

Ley del horizonte: esta ley consiste en dividir nuestro encuadre, es decir, el espacio que ocupe nuestra imagen, en tres partes horizontales iguales, creando tres segmentos de la misma proporción. En esas líneas imaginarias debemos poner las líneas que queremos que resalten. Además, si buscamos que una parte llame más la atención con la otra y se marque el contraste, lo mejor es ubicarla en dos de las tres franjas.

Si por el contrario queremos jugar más con el espacio, podemos ubicar las líneas que queremos resaltar en cada una de las divisiones imaginarias sin perder armonía y otorgándole a la imagen una sensación de proporcionalidad. Esta ley es particularmente útil cuando se trata de paisajes y cuando queremos destacar el ambiente que rodea al protagonista de la foto.

Ley de los tercios: por su parte, la ley de los tercios se parece mucho a la Ley del horizonte, pero aplicada dos veces. Es decir, además de dividir el encuadre tres veces en ángulo horizontal, haremos lo mismo de forma vertical, creando una parrilla simple sobre la foto de cuatro líneas, dando como resultado nueve campos. Si quieres ver la imagen dividida, puedes hacerte una idea si tratas de publicar una foto en una red social como Instagram, y en la sección para editar la publicación verás automáticamente las cuatro líneas sobre la foto.

Lo que queremos que resalte en nuestra foto, los elementos protagónico, deben ocupar uno de los cruces de las líneas, o dos del mismo lado. Si hay dos elementos contrapuestos, podemos aprovecharlo también para mostrar tal enfrentamiento, o para destacar uno de los elementos sobre el otro. Para hacerlo más notorio, podemos ubicarlos en los cruces opuestos, o sea, si nuestro elemento de interés está en el cruce paralelo a la esquina superior derecha, el otro elemento de interés debe ocupar la intersección de la esquina inferior izquierda.

Siguiendo estos métodos para cuadrar la imagen verás que tus fotos tomarán más equilibrio, se verán balanceadas y el espacio en la imagen se verá bien distribuido. De ese modo es posible retomar la responsabilidad de tratar de tomar las mejores fotos ahorrando recursos, tal como antes, que estaban limitados por los rollos y los revelados. Tales ejercicios harán hasta de las fotos más banales, las selfies y hasta las fotos serias de los documentos, un auténtico fragmento de arte visual.