Mundial de Rusia 2018: las sorpresas que se esperan

Este 2018 se espera otra edición del torneo deportivo más influyente del mundo. Esta vez la cita se realizará en el país más extenso del planeta y, como cada edición, ya hay expectativas que se deberán superar.

Sin embargo, ya desde el comienzo de la selección de los equipos este evento ha sido noticioso. En las eliminatorias quedaron fuera países de larga trayectoria y tradición futbolística, que mueven millones de seguidores, tales como Holanda e Italia; éste último uno de los que más ha ganado el certamen y considerado uno de los mejores equipos. La azzurra no logro sobreponerse ante Suecia y perdió su puesto para un evento deportivo al cual no falta desde 1958. No es de extrañar que los italianos estén más que decepcionados y desmotivados respecto a este asunto.

Por otro lado, hay otros equipos que no venían desde hacía mucho tiempo, e incluso algunos que nunca había participado. Un ejemplo destacado es Perú. El equipo de Perú estará enfrentándose a los de Dinamarca, Australia y Francia. El conjunto inca en diciembre de 2017 se posicionó 11° en el ranking FIFA. No iban a la cita mundialista desde 1982.

A su vez, la selección colombiana deberá superar en la fase de grupos a sus contrapartes de Japón, Polonia y Senegal en el grupo H. Después de su fantástica participación en el torneo mundial la oportunidad anterior, en la que terminó siendo el 5°, Colombia es un país que tiene muchas expectativas que satisfacer tanto dentro como fuera de su fanaticada. Después de lograr su mejor participación y un lugar de honor en 2014, los jugadores de Colombia remontaron internacionalmente, fueron aclamados en todo el mundo y fue considerado por su fresca alegría como el equipo más simpático de la competición. Esta vez no solo le toca superar tales percepciones, sino consolidarse como un participante de peso, ante el declive de los equipos tradicionales.

Los equipos africanos también son un factor interesante. La selección de Túnez, en el mismo grupo de Inglaterra, Bélgica y Panamá, irá por quinta vez después de perderse las dos ediciones anteriores. El país de África septentrional va sin temor a perder, tras empatar con Libia. Marruecos, el otro concursante africano de interés, logró clasificar el mismo día que Túnez, enfrentándose con Costa de Marfil, país de larga tradición mundialista que es considerada de las más poderosas del continente y que es participante frecuente del Mundial y que luego del enfrentamiento con Marruecos quedó fuera del concurso. Ambas escuadras pasaron de últimas entre las eliminatorias del continente negro, juntándose a Egipto, Senegal y Nigeria.

Ante tales circunstancias, las proyecciones son particulares, pues la última edición del mundial rompió muchos estereotipos y se vislumbra que esta logre cambiar patrones que se mantenían como una tradición.  Lo que parece no cambiar desde hace varias ediciones es el desempeño de los países anfitriones, y en esta oportunidad Rusia ha sido cuestionada como organizador acerca de la calidad de sus servicios, a lo que el país ha respondido con celeridad, dejando todo listo con antelación, dando respuestas prontas y ofreciendo todo lo mejor que tiene. Sin embargo, se espera que esta vez, el mundial de futbol de la FIFA sea, como siempre, una fiesta internacional de deporte y turismo… y un enorme negocio.