Por qué la cebolla nunca debería faltar


La cebolla es un alimento de consumo muy frecuente. Se emplea en numerosas recetas y cocciones, es común en casi todas las culturas y ha acompañado al hombre desde el inicio de la historia. Es accesible, saludable y suculenta, y sin duda nutritiva ¿Qué aspectos debemos conocer en detalle de este importantísimo alimento?

Naturaleza. Las cebollas son familia de los ajos. Son una planta curiosa y llamativa. Crecen como hierba y producen hermosas flores. Tienen raíces delicadas, enmarañadas en la base de un único bulbo. Es este bulbo subterráneo, precisamente, la parte que más comemos. Es un abultado conglomerado de hojas carnosas puestas unas sobre otras, donde están acumuladas muchas sustancias. Suele ser blanca o ligeramente transparente o amarillenta, y otras variedades también son rojizas o purpúreas. Dicho bulbo es ligeramente jugoso, y tiene un aroma intenso muy característico. Sí, es el bulbo lo que llamamos “cebolla” y que tanto usamos en la cocina. No obstante, seguramente usted también conoce sus ramas, las hierbas que están por encima del suelo. Son muy largas, lisas, cilíndricas y de color verde azulado bastante oscuro. Esto también se llama “cebolla”, pero ahora estaríamos hablando de la hoja propiamente dicha; para distinguirla del bulbo, algunos la llaman cebollino, cebollín o cebolla rama.

 

Propiedades. Toda esta descripción sirve para reconocer todos los componentes de la planta. Su sabor y aroma particulares, así como la sensación de picor que produce en la boca, son causados por compuestos sulfúricos; lo que quiere decir que tiene una buena carga de azufre, un químico muy útil para el cuerpo y básico para su funcionamiento. Uno de estos, el ácido sulfénico, causa un efecto muy común al abrir o cortar la cebolla: que nos lloren los ojos. A veces, si la cebolla está muy cargada de la sustancia, puede llevarnos a picor y congestión en la nariz, irritación en los ojos, lagrimeo y hasta induce en algunos cambios en el estado de ánimo asociados al llanto. También tiene calcio, que es absorbido mejor que el de los lácteos. Posee fósforo, otro componente esencial para el organismo. Y es una estupenda fuente de vitamina C.

Aplicaciones culinarias. Suena maravilloso: todo esto en un simple vegetal de uso corriente. Las cebollas están en casi toda receta de platos principales, muy frecuentemente acompañando carnes, ensaladas, aderezos, sopas y más. Hay sopas a base de cebolla. Hay cebollas caramelizadas. En vinagreta. Encurtidas. Cebollas empanizadas y fritas. Sobre la pizza. Crudas. Cocidas. Enteras, cortadas, picadas, ralladas o licuadas.

Consejos. Para conservarlas mejor, no deje que pasen excesiva humedad ni que se sequen. Tampoco la exponga a temperaturas extremas. Por tanto, el refrigerador es una opción solo cuando viva en climas rigurosos. Si es así, no las empaque o meta en bolsas, solo lávelas y guárdelas juntas y con suficiente espacio y aire para que puedan respirar. Úsela entera, pues la cebolla se oxida con facilidad, se seca y pierde todas sus propiedades; para tal fin, aproveche que viene desde medidas muy pequeñas a muy grandes.

Por último, este alimento tan común es un regalo de Dios. Plántela. Cómala. Úsela. Y siempre disfrútela.