Estas son las comidas que son un no-no para tu gato

Si tú tienes un gato debes entender que un gato es un gato, no es un perro ni un conejo ni una tortuga. Por lo tanto no puedes alimentarlo como si fuera uno de esos. O como si fuera cualquier otra cosa.

Cada mascota tiene sus necesidades de alimentación peculiares. Si tu no prestas atención a esto puedes cometer errores que afecten la salud de tu gatico.

El error más común es tratar a tu gato, en lo que se refiere a comida, como si fuera un perro, y le das comida de perro. Así que ese es el primer punto en la lista.

  • Comida de perro. Un perro y un gato son tan diferentes como un caballo y un venado. En líneas generales un perro es omnívoro, puede comer de casi todo. El gato es esencialmente carnívoro. Este error se comete mucho cuando se tienen ambos animales como mascotas y se piensa que la comida seca para perros también se le puede dar al gatico. No es así, esto va a producir una escasez de nutrientes en tu gato que eventualmente perjudicará su salud.

 

  • Chocolate. El rico y nutritivo chocolate es veneno para muchos animales. Si tienes un loro o perico fastidioso y chillón y quieres deshacerte de eso, dale un trocito de chocolate. Algunos componentes del chocolate son dañinos tanto para gato como para perro, comenzando con la cafeína y algunos alcaloides. No es bueno dárselos aunque se vean tan tiernos comiéndose un heladito de chocolate.

  • Lácteos. Exactamente, no es bueno darle al gato leche a pesar de que en todas las comiquitas siempre sale alguien dándole al gato un platito de leche. El problema es la lactosa. “Pero es que los gatitos toman leche de su mamá”. Si pero me parece que la leche de vaca es diferente a la leche de gata. El organismo del gato está diseñado para procesar leche gatuna cuando son gatitos pero no pueden procesar bien la lactosa.

  • Pescado. Si, ya se, casi que puedo ver tu cara de incredulidad. “Pero si en las comiquitas el gato siempre sale con un esqueleto de pescado en la boca”. Este es otro mito popular. Son muy pocos los gatos en la naturaleza que se alimentan regularmente de peces y tu gato evolucionó a partir de esos felinos. El principal problema es la deficiencia de tiamina que puede desarrollar tu mascota. Tú puedes darle un pedacito de atún de vez en cuando, pero no hagas del pescado una comida regular.