Los “insoportables” están aquí para entrenarnos

Los seres humanos somos animales sociales. Ningún secreto en esto. Nos gusta estar rodeados de personas. Y si por alguna preferencia personal no nos gusta estar rodeados de personas igual lo estamos, a menos que seas un ermitaño del Himalaya.

Esa red de relaciones es amplia en algunos casos o puede ser bastante reducida, pero en todo caso, es una red compleja, variada, que incluye desde miembros de la familia, amigos y camaradas, hasta compañeros de trabajo y conocidos ocasionales.

Esta red es un modelo, un microcosmos, del casi infinito espectro de relaciones que pueden darse en un ambiente social dado. Hoy en día, gracias a la globalización y a las comunicaciones electrónicas, esta red, esta muestra del mundo social humano, es más variada que nunca. Podemos ser partícipes de redes sociales que cubren el mundo entero y no solamente nuestra aldea.

Las redes sociales hoy en día por personas con diferentes grados de situación económica, afiliación religiosa, razas, etc.

Parte de esta red es escogida por nosotros, parte es impuesta por las circunstancias. Y siempre, siempre, dentro de nuestra red encontramos personas que son insoportables, que nos llevan a vivir momentos difíciles y conflictivos.

Son personas que no nos ayudan, a las que nosotros no ayudamos, que no nos aportan nada que contribuye con nuestro bienestar, son personas, en suma, no solamente con la que no contamos sino que nos hacen la vida áspera de una manera activa.

 

Y es el hecho de que no podemos hacer nada sobre ellas lo que definitivamente les da el carácter de insoportable. Casi siempre estas espinas debajo del brazo pertenecen a la categoría de “no fueron escogidas”. Son aquellos que están ahí te guste o no, lo quieras o no.

Si un amigo se te hace insoportable, simplemente dejas de ser su amigo. Pero no puedes hacer eso con un miembro de la familia. Tampoco es fácil, en la mayoría de los casos, hacer algo con un compañero de trabajo. En éstas áreas es muy probable que tengas que cargar con ese insoportable.

Por circunstancias de envolvimiento social y por un grado de responsabilidad percibido por ellas como insoslayable, la gran mayoría de insoportables son mujeres que pertenecen a la familia, (lo siento muchachas, no lo digo yo, lo dicen las estadísticas). Esto se debe, como dije, a que ellas se sienten responsables de la conducción del grupo familiar y, por lo tanto, el grado de “entrometimiento” en las vidas de los demás es mayor.

Las relaciones difíciles siempre van a estar con nosotros, es parte del juego. Viendo el vaso medio lleno y no medio vacío, diremos que ellas nos ayudan a madurar y a desarrollar paciencia, ecuanimidad y estrategia.