¡No vas a creer cómo murió esta gente!

Fagilyu Mukhametzyanov era una mujer rusa que se despertó en medio de su propio entierro. La pobre había sido declarada muerta en un hospital de Kazan. Volviendo en sí comenzó desesperada e histéricamente a gritar hasta colapsar. Su esposo y familia corrieron con ella de nuevo al hospital donde fue declarada muerta por un ataque al corazón. Se murió dos veces la enterraron una vez.

 

María Pantazopoulos se había casado hacía tan solo unos meses pero quiso plegarse a una moda popular en ese entonces que consistía en ir a lugares salvajes y tomarse fotos vestida elegantemente, especialmente novias en medio de olas en playas y lagos. Así que ella decidió hacer una sesión de fotos luciendo de nuevo su vestido de novia en medio del río Ouareau al norte de Montreal, Canadá. Luego de tomadas algunas fotos y con el vestido empapado y pesándole un quintal pidió ayuda para salir. Los fotógrafos se metieron al agua pero vieron consternados cómo María resbalaba y era arrastrada por la corriente del río. Su cadáver fue encontrado horas después.

David Pendleton había perdido a su esposa hacía poco tiempo. Cuando la enterró se hizo fabricar su propia lápida sepulcral con nombre y todo, listo para cuando le tocara el turno a él. Parado enfrente de la tumba de su esposa y la suya propia futura, el anciano de 77 años fue interpelado por la policía, en el sitio quizás al ser llamada por la conducta extraña de David. Cuando el oficial lo llamó David lo apuntó con una escopeta. Ya te puedes imaginar el resto.

Pirañas. Este pez de agua dulce inspira tanto temor como el tiburón. Todo el mundo piensa en pirañas cuando se trata de cruzar o nadar en un río en Suramérica. Un día, un muchacho boliviano, se lanzó desde su canoa a las aguas infestadas de pirañas. Todo el mundo está de acuerdo de que fue suicidio a pesar del extraño y terrible método escogido para hacerlo. El muchacho de 18 años era pescador y sabía perfectamente bien lo que le esperaba si saltaba al agua.

William Martínez tuvo una fiesta. A esa fiesta fue invitada una mujer y otro hombre. Los tres decidieron divertirse un poco haciendo cosas en la cama que sólo tres personas pueden hacer. Por cierto la mujer no era su mujer. Al tipo le dio un infarto debido a las exigencias del ejercicio. Entraron tres, salieron dos, mala matemática. Pero por lo menos murió feliz…o no.