¿Quiénes eran las kilo-girls? No, no eran gorditas

Las computadoras no son un invento reciente. Lo que es reciente es la automatización del proceso de computar, es decir, de hacer cálculos repetitivos en masa. Eso es lo que la computadoras hacen sin parar y sin descanso. Hoy en día la velocidad de computación se mide en el orden de decenas de petaflops (10^15 operaciones de punto flotante por segundo).

 

Pero antes no se contaba con esos recursos. Sin embargo, no por eso los cálculos largos y tediosos se dejaron de hacer. Sólo que no se hacían con máquinas. Antes del advenimiento de los circuitos impresos los cálculos que ameritaban operaciones matemáticas intensivas se hacían a músculo. Y con bastante frecuencia eran músculos femeninos.

La técnica de organizar y usar grupos de hombres y mujeres para calcular tiene cientos de años de antigüedad. Ya en los 1700s se usaron grupos dedicados a cálculos astronómicos para predecir las apariciones de cometas.

En ese entonces las mujeres eran preferidas a los hombres por varias razones. Primeo porque eran más baratas, cobraban mucho menos, pero también porque eran más cuidadosas, más pacientes y metódicas.

A finales del siglo IXX grandes círculos de mujeres fueron ensamblados para varios proyectos importantes. La Universidad de Harvard uso computadoras humanas para preparar su catálogo de clasificación de estrellas. El astrónomo Edward Hubble uso cálculos computados de esta manera para desarrollar su teoría de expansión del universo. También el proyecto Manhattan se benefició de soluciones a complejos problemas matemáticos hechos por las esposas de los científicos trabajando en el mismo.

Pero fue en la Segunda Guerra Mundial cuando las kilo-girls se lucieron y alcanzaron su pico de actividad e importancia. Los hombres estaban en el frente y, así como las fábricas de armas y todo el parque industrial en general quedó en manos de mujeres obreras que igual armaban una pistola o un avión o un tanque, en el área científica también se hicieron notar.

Fue en esta época que el término kilo-girls comenzó a ser usado como medida de la capacidad de computación de un determinado grupo o para dar una idea estimada de lo que se necesitaba para calcular un problema específico. Se hablaba entonces de tantos kilo-girls por hora (el equivalente a 1000 mujeres trabajando durante una hora).

Bien pronto este sistema de computación fue reemplazado por las máquinas que ahora conocemos pero nadie puede negar la importancia de estos grupos de mujeres en el desarrollo temprano de la era de la computación.