¿Te gustaría que otro trabajara por ti? Así es como se hace

Estás durmiendo sabroso y, de pronto, suena el despertador. Hora de irse a trabajar. Sueltas sapos y culebras imaginándote el día fastidioso de trabajo que te espera. ¿Te gustaría poder enviar a otro en tu lugar?

Hay gente que está trabajando en eso. Si se salen con la suya podrás, muy pronto, alquilar los servicios de otra persona que tome tu lugar físico en dondequiera que necesites ir mientras tú te quedas en casa.

Todo el asunto se basa en un sistema de comunicación dual que el sustituto llevaría consigo y que te permitiría interactuar en tiempo real con las personas en tu lugar de trabajo.

Anteriormente esta idea fue puesta en práctica usando elementos robóticos controlados remotamente por el usuario, pero se presentaban varias desventajas. Primero era la presencia del robot mismo a la cual las personas reaccionan todavía con desconfianza y un sentido de que allí no hay nadie, de que el robot no tiene ni por asomo la capacidad de sustituir a nadie. Segundo, la capacidad del robot de “hacer” está también muy por debajo de lo que un humano es capaz. No puede escribir, o leer, manipular nada de una manera significativa, etc.

En suma, todavía los robots no están listos para ocupar nuestro lugar.

La cosa funciona así. Te despiertas, decides que hoy no quieres ir al trabajo, llamas a tu sustituto y le das la máscara que debe usar. O ya él tiene la máscara porque no es la primera vez que le das al haragán.

La máscara es un artilugio que el sustituto se pone enfrente de la cara. Por el lado de afuera presenta tu imagen en una Tablet para que la persona que trabaja contigo te vea y pueda hablarte y escucharte. Por el lado de adentro, el lado que ve el sustituto, se le presenta la misma escena que tú estás viendo desde tu casa a través de la cámara de la Tablet, es decir él ve a tu compañero de trabajo hablándote. Además puede ver las instrucciones por texto que decidas enviarle.

De esta manera el que trabaja contigo te ve a ti y habla contigo en tiempo real. Tú ves desde tu casa al que trabaja contigo e interactúas con él y haces el trabajo que tengas que hacer. El sustituto ve al que trabaja contigo y recibe tus instrucciones.

La ventaja sobre el robot es que el sustituto es humano y puede, en teoría, hacer todo lo que tú haces en la oficina con tu guía y direcciones.