4 trucos psicológicos fáciles de usar para manejar a las personas

La psicología es un campo muy amplio, y muchas otras disciplinas se valen de ella para sus avances. Por ejemplo, la industria del mercadeo utiliza la psicología para aumentar sus ventas. Y quienes desean ser líderes y empresarios pueden aprender ciertas técnicas para influir sobre las decisiones de otros. ¿Qué hay de personas comunes y corrientes como nosotros? También podemos aprender algunos trucos psicológicos fáciles que nos ayudarán a manejar situaciones y personas sin causarles daño ni afectar su autoestima.

El efecto Benjamín Franklin

Benjamín Franklin explicaba que, quien te hace el bien por cuenta propia estará más dispuesto a volver a hacerlo por ti que quien se ha sentido obligado a hacerlo. Bajo esta línea de razonamiento, varios científicos han probado el efecto de los favores personales. En un estudio, cuando los investigadores pedían algún favor personal a los encuestados, éstos le daban una puntuación más favorable que cuando no lo hacían. En pocas palabras, hacer y recibir favores crea conexiones importantes en las relaciones humanas. No tengas temor de pedir algún favor sencillo a alguien que apenas conoces, y cuando lo hagas mantente atento a quien te responde de manera favorable.

Apunta alto

Es un truco que funciona especialmente para los negociantes, pero también cuando queremos obtener algo de manera personal. Intenta mantener tu propuesta o petición inicial apuntando lo más alto que puedas. Cuando tu interlocutor te diga que no puede aceptarla, realiza una segunda propuesta o petición más razonable. Al negarse la primera vez, es probable que la persona sienta mayor impulso a aceptar tu segunda propuesta. Por supuesto, este pequeño truco no funciona con todos los tipos de personalidad, ni en todas las situaciones, pero es un buen punto a tener en mente.

Nombra, nombra, nombra

Las personas tienen una relación estrecha con su nombre. Aunque en algunos casos no les guste, su nombre simboliza mucho en su inconsciente. De forma que, utilizar el nombre de tu interlocutor en el transcurso de la conversación le hará mantenerse más atento y se creará un ambiente más positivo hacia tu persona.

Utiliza el cansancio a tu favor

Cuando estamos cansados, no solamente nuestro cuerpo físico tiene menos energía. Mentalmente también disminuye la actividad. Podemos utilizar esto a nuestro favor. Al realizar una petición a quien está cansado, habrá mucha probabilidad que responda “Luego lo haré” o “Mañana”, ya que psicológicamente su mente no desea lidiar con decisiones por el momento. De forma que, al día siguiente o más tarde tendremos su palabra a nuestro favor y habremos tomado la ventaja.