Espeluznantes enfermedades del sueño. Y tú, ¿cómo duermes?

 

El sueño es un área extensa, profunda, llena de misterios, y cuando se combina con la fase despierta despierta de nuestra vida es con frecuencia terrorífica.

 

  • Parálisis del sueño. A veces nos despertamos sabiendo positivamente que lo estamos, y nos encontramos con que no podemos movernos. La parálisis que, en condiciones normales, nos impide movernos mientras soñamos, se extiende más allá del despertar. De por sí esa sensación es bastante mala pero se pone peor cuando se combina con alucinaciones. Entonces es cuando el terror se dispara a mil. Muchas leyendas urbanas se asocian a este fenómeno. En México lo llaman “cuando el muerto se te sube encima”. Uy.

  • La enfermedad de las pesadillas. Todo el mundo tiene una pesadilla de vez en cuando, pero cuando se tiene una cada noche, cuando se despierta uno lleno de terror cada vez que se duerme, entonces el evento se convierte en una enfermedad. Los pacientes sufren de sudores fríos y violencia emocional al despertar llenos de los terrores de la pesadilla. Se dice que es causada por exceso de estrés y por períodos prolongados de falta de sueño. Algunas drogas también pueden desencadenarla.

  • Sonambulismo. ¿Qué es lo que provoca que las personas, especialmente niños, se levanten y caminen por ahí dormidos? Nadie sabe. Pero sucede con bastante frecuencia. Estudios indican que más del 15% de personas lo hace ocasionalmente. El número es mayor en los niños. El sonámbulo no es un zombi, camina sin problemas y mantiene cierto control motor. Y despertarlos no es malo.

 

  • Síndrome de la cabeza explosiva. ¡Qué rayos significa esto! ¿Qué puedo encontrar un día a mi pareja con el cerebro todo regado por la cama? Afortunadamente no. No sé a quién se le ocurrió este nombre. El problema consiste en el despertar “explosivo” que se experimenta al escuchar un ruido fuerte, que no es real, justo antes de entrar en la etapa de sueño profundo. La mayor parte de las veces el ruido se percibe dentro de la cabeza. No se sabe qué lo produce pero no está asociado con ningún problema grave de salud.

  • Alucinaciones del sueño. No son sueños o pesadillas porque no se producen cuando dormimos sino cuando estamos a punto de dormirnos (alucinación hipnagógica) o cuando estamos despertándonos (alucinación hipnopómpica). A menos que esté asociado a otros desórdenes, como pérdida de control muscular durante el día, no hay por qué preocuparse.

  • Terrores nocturnos. La diferencia con la pesadilla es que ésta se produce en la fase REM del sueño, mientras que el terror nocturno acaece durante la fase no-REM, las primeras horas del dormir. Gritos, sacudidas violentas de extremidades, convulsiones de pánico, todo esto y más se experimenta de manera súbita y explosiva. No pueden ser despertados y en realidad no están despiertos, con frecuencia se combina con el sonambulismo. No se conoce la causa pero estados febriles o estrés, pueden desencadenarla.

¿Te diste cuenta en cuántos de estos problemas escribí que no se conoce la causa?