Las enfermedades no solo nos hacen sentir mal, también pueden cambiar el mundo

Si de sufrimiento se trata, entre los acontecimientos que suscitan más dolor están aparte de los sucesos ambientales las enfermedades, de ellas las infecciosas en algunas ocasiones han impactado de tal manera en la humanidad, que incluso cambiaron el curso de la historia del hombre

Por ejemplo la gripe, hoy en día una enfermedad común. Sin embargo, para 1918 fue una de las pandemias con mayor letalidad de la historia: acabó con 40 millones de personas aproximadamente. Iniciando los brotes de infección en E.E.U.U. y Europa para luego extenderse a todo el mundo.

Este virus sin duda alguna influenció en la Primera Guerra mundial, infecto a los soldados, acabó con las instituciones médicas e impacto la economía. Hoy en día anualmente contamos con una vacuna para la prevención de un cuadro grave por este virus.

De la Sífilis se cree que llego a Europa de la conquista sobre América, incluso al papa Julio II para el año 1508. Este importante personaje del clero tenía lesiones treponemicas en su piel que impedían a los demás miembros de la iglesia el contacto con él.

Para su tratamiento llegaron a usarse metales pesados como Mercurio, trayendo consecuencias serias a la salud ya quebrantada de estos pacientes. Actualmente se emplean antibióticos de amplio espectro para tratar eficazmente la enfermedad; aún así la cantidad de personas con esta enfermedad en alta en todo el mundo, debido a su forma de contagio más frecuente: contacto sexual.

Si no fuese por la Tuberculosis hoy en día no existiese la pasteurización: método que permite matar al bacilo que provoca esta enfermedad. Hubo un tiempo, hace tres siglos atrás, en el que la leche era la forma más común de contagio.

La Tuberculosis es una infección respiratoria crónica de las vías respiratorias con graves consecuencias, llegando incluso a esparcirse por todo el cuerpo. El tratamiento de esta enfermedad dura seis meses y es estrictamente supervisado pues actualmente hay cepas resistentes al tratamiento.

Entre sus síntomas está la tos con flema por más de quince días, fiebre en horas de la tarde o noche y puede o no estar la tos acompañada de sangrado en la flema. Está relacionada con estados debilitados del sistema inmune: desnutrición, VIH, entre otros.

Tampoco podemos pasar por alto el terrible impacto de virus como el Ébola, Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH), la Viruela, el parasito de la Malaria, la bacteria del Cólera y la causante de la Peste Bubónica.