Los ricos piensan como ricos ¿quieres pensar igual?

¿Cómo piensa la gente rica? Para responder la pregunta, primero hay que separar a quienes son ricos por pura suerte de quienes se han esforzado por serlo durante toda su vida. Generalmente, los que se hacen ricos por pura suerte terminan en bancarrota si no adquieren algo llamado “Inteligencia Financiera”. Por eso, aquí hemos reunido para ti 4 de los más importantes trucos de inteligencia financiera, que puedes comenzar a practicar desde hoy.

Compra artículos usados de buena calidad

Siempre hay artículos usados que parecen nuevos, y aunque no vas a atreverte a comprar ropa interior usada, hay muchas cosas de buena calidad que puedes encontrar en oferta. La mayoría de la gente rica compra un carro nuevo para utilizarlo por lo menos 10 años, asegurándose así de sacarle el máximo provecho a su inversión. De lo contrario, compran carros usados de buena calidad, y lo mismo puede decirse con los muebles y algunos otros artículos del hogar.

No caigas en la falsa economía

Después de visitar las tiendas de artículos usados para buscar tesoros a bajo precio, lo que no encuentres cómpralo nuevo, pero no caigas en la falsa economía. Es preferible comprar un par de zapatos más costosos pero que te duren 10 años a comprar zapatos baratos todos los años. Investiga un poco antes de hacer una compra para que tu perspectiva sea adquirir los artículos que te acompañarán durante unos cuantos años. Toma en cuenta que hay dos tipos de falsa economía: Los artículos baratos que salen caros (por su mala calidad) y los artículos caros por sobreprecio (a causa de modas, marcas, etcétera).

Ajústate a un presupuesto

Mantener un presupuesto es el fundamento de la inteligencia financiera. No todos tenemos una vena matemática, así que puede llevarte algún tiempo, pero vale la pena. Toma en cuenta tus gastos fijos (alquiler, impuestos), asigna un presupuesto para gastos que varían de mes en mes (servicios, alimentación), y no olvides de destinar un dinero también para ahorros. Al tener todo por escrito, sabrás exactamente hacia dónde se está yendo tu dinero, y podrás tener una base para saber en qué aspectos puedes disminuir tus gastos.

Aprende a ahorrar

Ahorrar no es simplemente meter dinero en el cochinito y romperlo cuando vas a salir a comer con tus amigos, o cuando te salió una emergencia, o cuando quieras comprarte un par de zapatos. Aprende a ahorrar tomando en cuenta diversos escenarios: La salud, los imprevistos, los lujos, los viajes, las inversiones. Cada uno de tus “fondos de ahorro” debe ser independiente, y cada uno debe ir creciendo de acuerdo a tus necesidades particulares. Por ejemplo, si ya eres mayor podrías decidir ahorrar más para tu salud. Si te gusta salir y mantener tu vida social, podrías decidir ahorrar más para darte esos lujos. Pero sea como sea. Sé equilibrado y respeta tus fondos de ahorro. Al pasar de los meses verás la diferencia.