Las mujeres que valoran su placer sexual saben decir que no

Durante muchos años, el papel de la mujer fue complacer los deseos sexuales de los hombres. Tradicionalmente, los pueblos del pasado utilizaban a las mujeres para dar hijos y cuidarlos. Más allá de eso, la mujer no tenía voz ni voto en decidir cómo se llevarían a cabo las relaciones sexuales con su pareja, o con el hombre a quien ofrecía sus servicios.

Recientemente, muchos movimientos feministas han cuestionado estas actitudes. Pero aún así, existe una gran cantidad de mujeres que reconocen el impulso sexual masculino y las necesidades de los hombres jóvenes, y acceden a tener relaciones sexuales tan solo para complacerlos. ¿No estarían haciendo lo mismo que aquellas mujeres del pasado remoto?

Según un estudio reciente de la revista científica Sexuality & Culture, las mujeres que valoran su placer sexual y se reconocen a sí mismas como entes sexuales importantes en la relación son mucho menos propensas a incurrir en sexo no deseado tan solo para complacer a su pareja.

El estudio se realizó con más de 7000 jóvenes de 22 universidades distintas entre el año 2005 y 2011. Se les hizo llenar un cuestionario y algunas de las respuestas más impresionantes fueron estas:

  • Casi 9 de cada 10 mujeres admitieron haber realizado actos sexuales no deseados solamente con el objetivo de complacer a su pareja.
  • 8 de cada 10 mujeres veían más importante el placer sexual de su pareja que el suyo propio.
  • Las mujeres que daban más prioridad a su propio placer sexual no permitían tener relaciones si no tenían ganas en el momento.

Existe un estereotipo de que los hombres tienen un deseo sexual aumentado mientras que las mujeres casi no lo tienen. Esto ha creado roles de género en las relaciones sexuales que pueden terminar siendo muy dañinos. Se convierte en algo negativo cuando la mujer pasa a convertirse en un medio para descargar el impulso sexual de los hombres sin tomar en cuenta lo que ella desea. Lo peor del caso es que ellas mismas lo permiten, fingiendo interés y excitación sexual a pesar de no sentirlo.

Mantener el estereotipo convertiría las relaciones sexuales en una obligación de pareja, más que una ocasión especial para ambos. Si eso ocurre, es fácil que con el tiempo se imponga la rutina y termine siendo un motivo de separación. Es por eso que los hombres deben conocer a su pareja, saber que un buen fundamento emocional en la relación facilitará que ella desarrolle un fuerte deseo sexual. Al hacerlo se podría dar el primer paso que corte con este ciclo estereotipado y su mala influencia en las relaciones de pareja.