La gente azul ¿Quiénes eran?

PINTURA DE LA FAMILIA FUGATE BASADA EN UNA VIEJA FOTOGRAFÍA

Los Apalaches son una cadena de montañas que se extiende desde el noreste de los Estados Unidos, en la frontera con Canadá, hasta el estado de Alabama, siguiendo la dirección general de la costa atlántica. Es una región que en los 1800´s era aislada, llena de reductos sin caminos regulares de acceso, que mantenían a los campesinos y granjeros confinados a esos montes.

A esa región llegó en 1820, procedente de Francia, un hombre llamado Martín Fugate a reunirse con parte de su familia, emigrantes desde hacía mucho más tiempo.

Martín Fugate era azul. Azul intenso, se decía. Casi púrpura.

Allí se casó con una muchacha, pariente lejana, y estableció una familia. Tuvo 7 hijos, de los cuales 4 eran azules. Uno de los azules se casó con su propia tía materna.

 

Así comenzó una historia que dio lugar a la leyenda de la gente azul. Todavía en 1975 las manifestaciones de esa historia se hicieron patentes con el nacimiento de un niño azul en el estado de Kentucky. El hecho provocó toda una conmoción en el hospital cuando los médicos, pensando en graves problemas de salud, declararon una emergencia alrededor del niño. Pero el niño no tenía nada, sólo era azul.

Esta rarísima condición genética se conoce como metahemoglobinemia y tiene que ver con la presencia de una variante de la molécula de hemoglobina, la metahemoglobina. Esta molécula no puede trasportar oxígeno desde los pulmones al resto del organismo y, además, previene o dificulta mucho el trabajo de la hemoglobina normal. Esto crea una deficiencia de oxígeno general y, como resultado, la coloración de la piel azulada.

La coloración azul también puede producirse por ciertas drogas o químicos y envenenamiento con metales pesados como la plata.

Todos nosotros poseemos cierta cantidad de metahemoglobina en la sangre y mientras los valores se mantengan por debajo del 1% ni nos enteramos del asunto. Por el contrario, un valor de 20% o más te mata. La gente azul tiene valores entre estos dos extremos y son perfectamente saludables desde cualquier otro punto de vista.

Dentro de la familia azul de los Apalaches este gen recesivo pudo manifestarse profusamente debido a las condiciones de matrimonios entre miembros del grupo familiar y al aislamiento en el que estas comunidades vivían. No era sencillo encontrar una novia, o novio, afuera de ese ambiente.

Una vez que esas condiciones cambiaron, que los caminos se hicieran más transitables, los sitios más accesibles y las familias pudieron ampliar su panorama de acción y expansión, la gente azul comenzó a disminuir. El gen recesivo entró de nuevo en estado pasivo y las generaciones comenzaron a normalizarse. Aun así tomó 6 de ellas para que la gente azul desapareciera.

Aunque todavía se ve uno que otro por ahí.