Armas de fuego en casa y la escuela ¿Una protección o un peligro?

¿Sabías que en el 2008 un bebé de diez meses fue registrado como el titular de un permiso de armas legal en el estado de Illinois (EE.UU.)? El permiso, que fue solicitado por su padre, especificaba la altura del bebé: dos pies, tres pulgadas (76 centímetros), y su peso, 20 libras (9 kilos). En dicho estado no hay restricciones en cuanto a la edad para la concesión del permiso.

La razón tras la tendencia

Según el periódico The New York Times, en Estados Unidos “La venta de armas y municiones ha experimentado un marcado aumento en todo el país desde el 11 de septiembre, pues cada vez más estadounidenses deciden armarse, lo que para muchos es la mejor medida personal para sentirse más seguros. Ha habido un flujo continuo de personas sensatas que compran armas por primera vez.”


La razón tras la preoupación

Sin embargo, los recientes hechos relacionados con armas de fuego en manos de jóvenes en las escuelas, ha desatado candentes discusiones entre la ciudadanía americana y el resto del mundo. Obvio, a las autoridades les inquieta la proliferación de armas mortíferas. “Siempre nos preocupan las cifras globales de armas que hay en las calles y que dificultan la situación a las fuerzas del orden público”, dice William B. Berger, jefe de policía del sector norte de Miami Beach.


Los datos indican que las armas compradas por ciudadanos observantes de la ley terminan a veces en manos de delincuentes. Los grupos pro control de armas instan a la gente a pensar antes de comprar. Pero hoy día, incluso a nivel presidencial parece haber una tendencia a fomentar el estar armados como una medida de protección, tanto en casa como, recientemente, en la escuela.


Para complicar más la situación, los estudios indican que Estados Unidos posee una tasa de homicidios sin arma de fuego más alta que la tasa total de homicidios de muchos países europeos. Sin embargo, hay países cuyos índices sin arma de fuego superan al índice total estadounidense.


¿Qué se puede hacer?

El control de armas es un tema candente en países con cierta estabilidad donde no hay guerras. Los partidarios de aprobar leyes de control estrictas aseguran que cuantas más armas hay, más asesinatos se producen. Afirman que en Estados Unidos, donde el control no es riguroso y las armas abundan, la tasa de homicidios es alta, mientras que en Inglaterra, donde tales leyes son estrictas, es baja. Los opositores de la legislación para el control de armas contraatacan enseguida diciendo que Suiza, aunque permite el fácil acceso a las armas, presenta un bajo índice de homicidios.


La poderosa Asociación Nacional del Rifle de Estados Unidos con frecuencia dice: “No son las armas las que matan, sino las personas”. Desde esta óptica, la pistola es un instrumento concebido para matar; pero no lo hace por sí sola. Alguien tiene que apretar el gatillo, sea intencionadamente o por accidente. Por supuesto, algunos replicarían que las armas facilitan que una persona mate a otra.