¿Hacia dónde van los recuerdos de cuando eras bebé?

Es contradictorio, mientras más jóvenes somos más aprendemos, pero irónicamente los recuerdos de la infancia son los primeros que se esfuman. ¿Qué es lo que ocurrió con nuestra pequeña mente? Dentro de la teoría psicoanalítica de Freud, esos recuerdos tempranos se suprimen debido a asociaciones de carácter sexual que preferimos olvidar. Sin embargo, la neurociencia también ha contribuido a responder la pregunta.

Para empezar, sería útil saber a qué edad pierden la memoria la mayoría de los niños. Los científicos se han dado la tarea de investigarlo y han descubierto que:

  • Los niños de 6 meses pueden tener recuerdos de hasta un día
  • A los 9 meses el niño tiene recuerdos de hasta un mes atrás
  • A los 2 años la capacidad de recordar aumenta a un año
  • A los 5 años, los niños recuerdan el 80% de sus experiencias cuando tenían 3 años
  • A los 7 años y medio solo logran recordar el 40% o menos

Eso significa que en alguna parte entre los 6 y 7 años de edad comienza algún proceso de pérdida de memoria o “amnesia infantil”.

Otro estudio reveló un poco más de ese proceso de amnesia. Trabajando con ratones, varios investigadores se dieron cuenta de que, cuando estimulaban la formación de nuevas neuronas, los ratones empezaban a olvidar con mayor rapidez. Yendo más allá, pudieron estudiar los cerebros de ratones con fluorescencia para identificar las neuronas nuevas y viejas. Se dieron cuenta de que las neuronas viejas no habían sido reemplazadas en ningún momento.

¿Cómo podemos entenderlo en palabras sencillas? Al parecer, mientras el cerebro aumenta de tamaño durante la infancia y nuevas neuronas aparecen, se empiezan a crear muchas conexiones nuevas que esconden las memorias viejas y las hacen más difíciles de acceder. En términos prácticos es como llenar un estante de libros nuevos, colocándolos en frente de los viejos. Los antiguos recuerdos todavía existen, pero generalmente permanecen ocultos e inaccesibles.

Eso podría explicar por qué muchas personas son capaces de recordar escenas muy tempranas de su vida (2 o 3 años, por ejemplo), sobre todo cuando se relacionan con algún evento importante en su vida.

La teoría de Freud no queda descartada, en lo absoluto. El aparente “olvido” de esos recuerdos no significa que no existan en lo más profundo de la mente. Sin embargo, hay que tener en cuenta también que muchos de los recuerdos más tempranos de nuestra vida podrían tener una mezcla de memorias reales con escenas imaginarias pintadas por nuestro subconsciente.