Apuesto a que no sabes cómo llevar una taza de café

Créelo o no, transportar café en tu taza favorita es toda una ciencia, lo suficientemente compleja para ser el tema de estudios doctorales.

El autor del estudio dice que hemos cargado con nuestra taza de café de manera incorrecta durante toda nuestra vida. La prueba de ello es la cantidad incontable de derrames que se han producido en tu vida y en la vida de todos aquellos que saboreamos café en tazas.

Todos nosotros estamos rodeados de manchas de café, en la ropa, en la mesa, escritorios, sillas, muebles y si los dedos se mancharan todos los tendríamos negros de café.

Ok. El secreto está en la forma en que agarramos la taza. Resulta que agarrarla por el asa es quizás la forma más ineficiente de hacerlo porque ese tipo de agarre no se corresponde con ninguna forma natural de asir cosas. En la naturaleza no hay nada que tenga asas y las primeras de ellas surgieron mucho , mucho después de que finalizó la evolución de nuestra manos.

De acuerdo a los científicos todo es cuestión de aceleraciones, inercias, cohesión molecular, tensión superficial, viscosidad, coeficientes de fricción, leyes de hidráulica, y otras interesantes, pero no al caso, variables.

La muy importante conclusión, con alcances mundiales, con repercusiones culturales universales, es que si no queremos más derrames de café tenemos que cambiar la manera de agarrar la taza.

El autor del estudio recomienda mantener el brazo en un ángulo recto con respecto al antebrazo, éste debe estar paralelo al suelo, a la altura de la cintura. Y, más que agarrar la taza se requiere que la dejemos “colgando” de la mano. Las yemas de los dedos deben colocarse circularmente todo alrededor de la boca de la taza.

Esta es una posición más natural que permite un movimiento mucho más eficiente.

La idea más importante detrás de todo esto es que recordemos que podríamos estar acostumbrados, quizás sin darnos cuenta, a hacer algo repetitivamente de manera incorrecta y que siempre deberíamos estar abiertos a hacernos preguntas: ¿cómo puedo hacer esto mejor? ¿Habrá alguna forma de mejorar esto?

Otra cuestión a considerar es la promoción de la actitud de indagar el por qué hacemos lo que hacemos. ¿Qué es lo que dicta que una cosa sea hecha de esta manera y no de otra?

Después de todo la historia del mundo está llena de descubrimientos, revelaciones, planes y revoluciones, que se han forjado alrededor de una tacita de café.