Biomimética: ¡Cuando los científicos copian a la naturaleza!

La biomimética o biomimetismo, es el término que se le da a la ciencia que estudia a la naturaleza como fuente de inspiración de nuevas tecnologías innovadoras. Esto no es otra cosa sino copiar a la naturaleza para resolver aquellos problemas humanos que la naturaleza ya ha resuelto.
El término es un compuesto las palabras griegas: bio, “vida”, y mimesis, “imitar”. Se basa en la sostenibilidad socioeconómicas; mediante el fundamento de que la naturaleza es el único modelo que perdura por millones de años. (Vaya descubrimientos, ¿eh?). Por eso, te mostramos la forma en que ya nos hemos copiado de los milenarios modelos naturales.

El pez cofre sobre ruedas


El pez cofre habita en los arrecifes de coral tropicales. Es un muy buen nadador: ¡en un segundo cubre una distancia equivalente a seis veces su tamaño! Su velocidad no solo se debe a su fuerza, sino también a su aerodinámica, que, contrario a lo que se esperaba, se ve potenciada por su forma cúbica. ¡Todo ello lo convierte en un dechado de maniobrabilidad y seguridad! Los de Mercedes-Benz se encargaron de copiarlo.

El poderoso cuello de la hormiga


Los ingenieros mecánicos se han fijado en la maravillosa capacidad de la hormiga común de levantar cargas varias veces más pesadas que su propio cuerpo. Un grupo de ellos de la Universidad Estatal de Ohio (Estados Unidos) crearon modelos computarizados sometiendo a ingeniería inversa parte de la anatomía, las propiedades físicas y las funciones mecánicas del cuello de la hormiga.

El Martin Pescador y su aerodinámico pico


Para cazar a sus presas, el martín pescador puede zambullirse de cabeza en el agua sin apenas salpicar, capacidad que intrigó a Eiji Nakatsu, el ingeniero que dirigió los recorridos de prueba del tren bala. Se decidió hacer el frontal del tren bala con la forma del pico del martín pescador.
¿El resultado? Ahora va un 10% más rápido y consume un 15% menos de electricidad. Además, la presión del aire creada por el tren se ha reducido en un 30%, con lo que ya no produce ninguna explosión sónica cuando atraviesa un túnel.

La pobremente copiada trompa del elefante


La trompa del elefante, con unos 140 kilos (300 libras) es cosiderada el apéndice más útil y versátil del planeta. Esta herramienta multiuso sirve de nariz, tubo para sorber líquidos, brazo y mano. Gracias a ella, su dueño puede respirar, oler, beber, sujetar cosas e incluso emitir trompetazos ensordecedores.
Por ende, un equipo de copiones (investigadores) está desarrollando un brazo robot flexible y muy ágil. El jefe de diseño corporativo de la compañía a cargo dice que este nuevo brazo “supera por mucho a los actuales sistemas industriales automatizados”. Pero aún le falta en capacidad y virtudes al diseño original.
Estos solo son unos pocos ejemplos de todo lo que la naturaleza nos ha enseñado y por lo que muchas personas piensan que no puede deberse solo a evolución aleatoria, sino a diseño inteligente. Pero ese es otro tema.