Conoce la historia de un hombre desafortunadamente afortunado

Esta es la historia de Frane Selak, un hombre croata cuya vida difícilmente podría haber sido más asombrosa. A lo largo de su vida, el señor Selak tuvo la desventura de haber sufrido  siete terribles accidentes (muy desafortunado) de los cuales salió siempre ileso (muy afortunado).

La cercanía con la muerte, para este hombre de 80 años, comienza en el año 1962 cuando decide viajar  de Sarajevo, en Bosnia, a Dubrovnik, en su tierra natal de Croacia. El tren donde viajaba sufre un descarrilamiento catastrófico y terminó sumergido en un río helado. El pobre  señor Selak milagrosamente vivió para contarlo, tan solo sufriendo un brazo herido y presentando un cuadro leve de hipotermia, el cual pudieron controlar a tiempo los rescatistas del servicio de emergencia. Ese día murieron diecisiete personas ahogadas en el accidente.

Siendo su última experiencia en tren nada favorable, Frane decide, en 1963, viajar en avión. Este, su primer viaje aéreo, tampoco resultó ser próspero ya que se abrió repentinamente una puerta y fue expulsado explosivamente de la aeronave. Afortunadamente para él, su caída fue amortiguada de manera milagrosa por un pajar. Incrédulo, el hombre despierta en un hospital solo con heridas menores. En ese fatídico accidente de avión murieron diecinueve personas.

 

Pasados tres años, ya en 1966, Frane Selak, requiriendo viajar de nuevo, opta esta vez por un autobús. El conductor del vehículo pierde el control del mismo, lo que provoca su salida del carril y termina inmerso en un rio. Selak logra salir y nadar a la orilla, solo con algunos golpes y pequeñas heridas, una vez  más sobreviviendo. Ese día murieron cuatro pasajeros.

En el año 1970 se incendia el vehículo que iba conduciendo y apenas logra escapar antes que explotase el tanque de gasolina. Tres años más tarde, repentinamente, el automóvil que conducía empezó a expulsar fuego por las rejillas de ventilación. Este incidente solo le provoco quemaduras leves y chamuscó su cabello.

Veinte años después, en Zagreb, Frane Salek fue atropellado por un autobús. De nuevo este pobre hombre sufre tan solo unas pocas heridas menores. En 1996, queriendo incursionar en un ambiente más seguro, opto por viajar a las montañas para alejarse de los peligros de la ciudad. Una vez más la mala suerte fue su acompañante de viaje. Conduciendo su vehículo por las sinuosas carreteras de montaña se encuentra con un camión averiado en medio del camino y al intentar evadirlo para evitar el choque se desvía hacia la baranda de seguridad. El violento impacto causó que su vehículo atravesara la baranda. En ese momento se abrió la puerta y Frane salió disparado del vehículo pero con vida y pudo ver su vehículo caer  hacia el despeñadero unos 90 metros.

Para su ventura, en el 2003, a dos días de cumplir 73 años de vida, y sintiéndose un hombre sumamente desafortunado al haberse rozado con la muerte en tantas ocasiones, ¡Frane Selak se sacó la lotería y ganó casi un millón de dólares!

Definitivamente Frane Selak ha vivido una vida extraordinaria y sin duda alguna ha sido un hombre desafortunadamente afortunado.