El equinoccio de este año está aquí. ¿Estás planeando algo divertido?

El equinoccio de primavera (si vives en el hemisferio norte), el equinoccio de otoño (si vives en el hemisferio sur) es el día cuando el día dura exactamente lo mismo que la noche. Marca oficialmente el comienzo de la nueva estación.

Desde tiempos inmemoriales los pueblos alrededor del mundo han celebrado este día como algo especial. Y en muchas partes las tradiciones aún se conservan.

Veamos algunas de esas tradiciones y lo que significan.

En Egipto el equinoccio se identifica con el festival de Isis, el festival del renacimiento debido al milagro que esta diosa hizo al resucitar a su amante Osiris. Generalmente coincidía con la subida y desbordamiento del Nilo, un nuevo comienzo de siembra.

En Irán se celebra el festival de Nouruz que significa el nuevo día. Es una celebración anclada en las antiguas tradiciones del zoroastrismo, la religión original persa, adoradores de Ahura-Mazda y el fuego sagrado. En esta fecha las familias iraníes se dedican a limpiar a fondo las casas, se pintan las paredes, se reparan todo lo que está roto y se inundan los hogares de flores. Todo esto en nombre de la esperanza y el renacimiento.

En Irlanda el equinoccio está muy cerca del día de San Patrick, el santo que estableció la cristiandad en esa tierra y que, se dice,  expulsó a todas las serpientes de Irlanda. Algo tuvo que pasar allí porque es cierto que en Irlanda no hay serpientes. Hay desfiles en el campo, fiestas con mucha comida y cerveza, bailes y carreras de caballos.

 

En Italia se celebra el festival de Cibeles, la madre diosa del culto a la fertilidad de la religión frigia. Cibeles, movida por los celos, incitó a su amante, Attis, a castrarse y suicidarse. Arrepentida pidió ayuda a Zeus, y entre los dos resucitaron a Attis. La sangre derramada por Attis creó las violetas. Su fiesta, conocida como la Hilaria, celebra la resurrección de Attis y el poder de Cibeles.

 

El festival Maslenitsa conmemora en Rusia el regreso de la luz y el calorcito. Los rusos se dan una hartada de carne y productos lácteos en grandes banquetes a lo ancho de todo el país, es su último chance de hacerlo antes de la Cuaresma, cuando ese tipo de comida está prohibida. Se encienden hogueras y toda la comida sobrante se quema en ellas, sus cenizas sirven luego para fertilizar los campos.

Como ves el equinoccio de primavera es la época de nuevos comienzos, del renacimiento y renovación de la esperanza y del optimismo.