¡ESTE RESTAURANTE QUIERE MATARTE!

El Heart Attack Grill de Las Vegas, tiene un nombre un tanto curioso; traducido al español, literalmente significa “Parrilla El Infarto”.

Créeme que no es en juego; comer en el Heart Attack Grill es sin duda alguna atentar contra el corazón. Su plato estrella consiste, nada más y nada menos, de una Mega-Hamburguesa de más de  ocho mil calorías. Si buscas ingerir un inmenso valor calórico de proporciones mortales, este es el lugar para ti.

Curiosamente el menú de este establecimiento se presenta en términos médicos. Solo leerlo saturara tus venas. Las extrañezas comienzan apenas entran los comensales al local; en toda la entrada se encuentra estacionada una ominosa ambulancia.  Avisos de insalubridad y riesgo de muerte acosan tus sentidos como retándote a titubear. ¿Qué tipo de restaurante expone con orgullo los terribles riesgos de comer en él? Uno donde el menú no ofrezca ninguna alternativa benigna o beneficiosa para la salud.

El dueño es el asador y, en tono de burla, trabaja disfrazado de médico. Deriva placer de dar a un resumen de todo lo malo que te puede pasar.  Las mesoneras usan uniformes de enfermera y como si fuera poco, a los comensales se le presentan batas de paciente clínico al ser llevados a su mesa. Así mismo es; en el restaurante Heart Attack Grill, literalmente, te preparan para la posibilidad de ocasionarte un infarto.

No se puede negar que el establecimiento intenta ofrecer un menú diferente y altamente llamativo. Sus platos se presentan con nombres de procedimientos quirúrgicos. Por ejemplo, puedes disfrutar de una deliciosa Cuádruple Bypass Burger. La misma es una Hamburguesa de seis rebanadas de pan, cuatro pisos de carne, y ocho capas de queso.  Está cubierta con una excesiva cantidad de salsa que se desborda groseramente por todos lados. La acompaña una exagerada porción  de crujiente tocineta y unas apetitosas papas que fueron fritas en grasa de cerdo. En el menú también encontraras bebidas alcohólicas para todos los gustos, batidos de leche perversamente calóricos, y hasta cigarros sin filtro. En fin, toda una lujuriosa experiencia alimenticia.

Al terminar, si logras sobrevivir la comida, eres trasladado sillas de ruedas hasta la salida.

Jon Basso, así se llama el perverso dueño, asegura que ya han ocurrido sucesos irreparables en el restaurante. Múltiples colapsos digestivos y hasta la muerte.  El dueño se defiende en el hecho de que el expone a la clientela el peligro al que se enfrenta desde que cruzan el umbral. Esto le ha permitido lidiar con acusaciones en su contra por parte de la Asociación Americana del Corazón, quien lo asemeja con una especie de pornógrafo alimenticio. Por otro lado el Comité de Enfermeras de Arizona también quiso formular cargos. Citan que el término de Enfermera solo lo pueden utilizar quienes estén tituladas y practiquen en el campo de salud.

El dueño ha podido librarse de estas acusaciones de manera satisfactoria, hasta ahora. Bosso alega siempre dar información sobre los peligros del menú. Y admite jocosamente que su menú es dañino pero groseramente delicioso al mismo tiempo.

Los seres humanos debemos comer para alimentarnos. En el restaurante The Heart Attack Grill comemos para matarnos.