Extraños y asombrosos casos médicos que se dieron en el 2017

Dicen que no todos los organismos reaccionan igual. Esa es la puritita verdad.

  • Un hombre se destrozó el esófago comiendo picante. Literalmente. El tipo, de 47 años, se comió una hamburguesa con una gruesa cubierta de un pimiento picante conocido como el Naga Jolikia. Este pimentoncito tiene un valor picante de más de 1.000.000 de unidades en la escala Scoville. Un jalapeño tiene 5.000 unidades. El picante le produjo una reacción vomitiva tan violenta que le desgarró el esófago mandándolo al hospital por 23 días.

  • ¿Tú sabes lo que es la tricofagia? Es el impulso de comerse el pelo. Hay gente que lo toma en serio. Esta mujer, 38 años, comió tanto pelo que tuvo que ser operada para extraerle, no una, sino dos bolas de pelo. La primera se alojaba en su estómago y tenía una prolongaciónque entraba en el intestino delgado. Esta bola medía unos 15 cm de diámetro. La segunda bola, de unos 10 cm, estaba toda aún más abajo en el intestino.

  • A una mujer de 48 años le nacieron miles de lunares en cuestión de pocos meses. Una probable cause podría ser un cambio importante de los niveles hormonales; o una reacción alérgica a medicamentos; o desórdenes del sistema inmunológico. Pero nada de esto aplicaba en este caso en particular. Los doctores no se explican el fenómeno. Algunos de los nuevos lunares eran cancerosos.

  • Una picadura de avispa le provocó a un hombre de 44 años un ACV dejándole paralizado medio cuerpo, una cara deformada y el habla impedida. Se sabe que el veneno de avispa tiene un componente que produce coagulación en la sangre. También pudo haber sido una bajada violenta de la presión arterial que disminuyó significativamente el flujo de sangre a la cabeza. De nuevo no hubo indicios de ninguna de estas causas en este caso.

  • En Brasil se produjo un ataque temporal de cleptomanía en una mujer que se había hecho un tummy tuck y tetas nuevas. Algunos días después de la operación la mujer sintió impulsos irresistibles de robar cosas. Los doctores piensan que sufrió una reducción de la sangre al cerebro en algún momento durante la operación dañando algunas zonas del órgano. Este daño pudo haber creado el desequilibrio que la llevaba a robar. Con el tiempo las cosas volvieron a la normalidad.

  • Un australiano de 30 años perdió el sentido del olfato después que una serpiente de Mulga, también conocida como rey parda, lo mordiera. Como presentó unos síntomas leves los doctores del hospital pensaron que no necesitaba el antídoto. Dentro de pocas semanas el hombre no era capaz de oler nada. No se sabe qué pasó aquí pues el veneno de esa serpiente no afecta el sistema nervioso.