¿Te estás “quemando”? 4 sugerencias para combatir el agotamiento laboral!

No, no nos referimos al estrés que experimentas día a día en el trabajo. Se trata de aquellos están siempre cansados y se sienten frustrados e impotentes. El agotamiento laboral hace que pierdas la motivación por tu empleo y, como consecuencia eres menos productivo. Hay estudios que indican que el agotamiento laboral provoca muchas enfermedades físicas y emocionales.


¿Qué causa el agotamiento laboral?

Principalmente, el exceso de trabajo. Debido a la situación económica, algunas compañías les exigen a sus empleados que trabajen más horas y a veces por menos dinero. Además, la tecnología está borrando la línea que separa el trabajo de la vida personal, pues ahora los empleados son más fáciles de localizar.
Otras causas de agotamiento son el temor a perder el empleo, la falta de control sobre aspectos importantes del trabajo, los problemas con los compañeros, sentirse explotado y no tener claro lo que se espera de uno. A fin de escalar puestos en la empresa y ganar más dinero, hay quienes aceptan cada vez más y más responsabilidades. Pero lo único que logran es sobrecargarse y quemarse.
Si ese es tu caso, ¿Qué puedes hacer? Quizás te sientas atrapado por las circunstancias y pienses que no hay salida. Pero la realidad es que tienes más opciones de las que te imaginas. Veamos cuatro de ellas.

1. DEFINE TUS PRIORIDADES
¿Qué es lo más importante para tí? Para muchas personas, la familia y la salud están entre sus principales prioridades. Pues precisamente esas son las cosas que se van a perjudicar si te quemas en el empleo.
Ten claras tus prioridades; así estarás mejor preparado para tomar decisiones difíciles y negociar. No te deje presionar por quienes te rodean. Lo más seguro es que las prioridades de la empresa sean diferentes a las tuyas.

2. SIMPLIFICA TU VIDA
Si quieres disminuir el estrés y tener más tiempo para lo que consideras importante, piense en trabajar menos horas o en pedirle a su jefe que te quite un poco de trabajo. Quizás no haya más opción que cambiar de empleo. Decidas lo que decidas, es probable que tengas que hacer cambios en tu presupuesto y su estilo de vida. Pero no creas que es imposible; puede que sea más fácil de lo que parece.

3. APRENDE A DECIR QUE NO
Habla con tu jefe. De ser posible, preséntale soluciones que los beneficien a ambos. Asegúrale que estás comprometido con tu trabajo y díle qué cosas estás dispuesto a hacer y qué cosas no. Exprésate con claridad y firmeza.
Si logras llegar a un acuerdo con tu jefe, cumple con tu parte. De este modo, si con el tiempo te quiere aumentar el trabajo, estarás en mejor posición de pedirle que cumpla con lo que habían acordado.

4. RENUEVA LAS ENERGÍAS
Aunque no tengas problemas graves en tu trabajo, habrá ocasiones en las que te enfrentarás al estrés, a personas difíciles y a situaciones poco agradables. Por eso, saca tiempo para descansar y divertirte. Recuerda que no tienes que gastar mucho para pasar un buen rato con tu familia o amigos.
Realiza actividades y haz amistades fuera del trabajo. Además, evita caer en el error de medir tu valor por el tipo y la cantidad de trabajo que realizas. Vales mucho más que tu empleo. Recuerda que si tu autoestima depende principalmente del trabajo, se te hará más difícil verlo en su justa medida.