¿Por qué los romanos estaban obsesionados con los penes?

GRAFITI EN UN MURO DEL DOMUS TIBERIANA

La liberalidad con la que los antiguos romanos se dedicaban a dibujar, ilustrar o representar la figura del pene en todas partes, de cualquier manera posible, sin importar la clase social, solo tiene dos posibles causas. O eran todos homosexuales enclosetados o el pene tenía connotaciones religiosas.

Las prácticas homosexuales en la antigua Roma tenían, como ahora, sus límites permitidos o aceptados, pero todo parece apuntar a que fue la segunda causa la que originó esta fascinación de los romanos con el órgano de reproducción masculino, considerando que no fueron el único pueblo que enfocó gran parte de su energía religiosa en los órganos de reproducción de ambos géneros. Es una tendencia cultural universal y antigua.

EL DIOS HINDÚ SHIVA REPRESENTADO EN UN LINGAM

 

Para los romanos el pene invocaba la protección del dios Fascinus cuya representación era la figura de un falo divino.

Los romanos literalmente inundaron Roma con dibujos e imágenes de penes.

La forma del cuerpo masculino era considerada bella y celebrada sin complejos. La práctica de la homosexualidad era aprobada solo si el hombre de más categoría, el superior, era el activo, el penetrante. No era mal visto que alguien tuviera relaciones homosexuales con un esclavo ya que la penetración era un símbolo del dominio y la superioridad sobre otro. Sin embargo, si un soldado romano era descubierto cumpliendo el rol pasivo en un acto sexual era ejecutado de inmediato.

El pene era símbolo de poder. Fue muy fácil para ellos desarrollar esa idea y complementarla con la idea ancestral del pene como representación de la fertilidad. Era esperado de un matrimonio que adquiriera tierras, con la intención de sembrarla, que practicaran sexo en medio del terreno con el hombre eyaculando sobre la tierra como bendición de fecundación y crecimiento.

De esta manera el pene adquirió características místicas que se personalizaron en la idea del dios Fascinus, representado por un pene místico de guía y protección.

Esto llevó a la proliferación de gran cantidad de amuletos llamados “fascinus” que tenían forma de pene y se usaban contra enfermedades y mal de ojo y como protección de tierra y propiedades. La posesión de estos talismanes indicaba la clase social y se usaban también en lugares públicos como señales de tráfico hacia los burdeles.

Quienes vieron la serie televisiva Roma de HBO tal vez recuerden un regalo que alguien le hace a Atia, sobrina de Cesar y madre del futuro emperador Augusto. El regalo era un esclavo desnudo con un tierno lacito amarrado a su pene. Esto puede tomarse como un regalo pornográfico o de mal gusto, pero no lo era, representaba el deseo de que la prosperidad, la abundancia y la salud descendieran sobre esa familia, que todo fuera fecundo en ellos.

Tal vez no recibamos hoy en día un regalo así en nuestra familia con buenos ojos, pero sin duda esos deseos son bien recibidos siempre.