5 artistas clásicos que estaban locos

Siempre se ha dicho que para ser artista hay que estar un poco loco. Dicen que no hay manera de ser creativo si no encuentras la forma de escaparte del esquema “normal” por el que los demás ven al mundo. Sin embargo eso no es nunca fácil y no existe una fórmula mágica que se pueda aplicar con resultados garantizados. La creación artística es parte del misterio del espíritu humano.

Las vidas de algunos virtuosos de la pintura han sido marcadas por algo más que esa “locura” benigna que la mayoría de artistas muestran y sus vidas fueron un largo y doloroso proceso de balancear su desequilibrio con la expresión de sus mundos internos.

Francisco de Goya, pintor y grabador español, fue precursor de las tendencias modernas de finales del siglo XIX. Se le considera uno de los genios más influyentes del arte universal. Sin embargo no tienes más que ver uno de sus cuadros para saber que algo andaba mal con él. Lo que se conoce como el período negro y sus cuadros de guerra están llenos de seres satánicos, muerte y destrucción. Sufrió un agudo deterioro mental asociado a sordera que generó un estado general de paranoia.

SATURNO DEVORA A SUS HIJOS
DOS VIEJOS TOMANDO SOPA

De Vincent Van Gogh, artista holandés de finales del siglo XIX, se especula que era bipolar y epiléptico. Durante los años que vivió en París se quejó siempre de ataques de pánico y lapsos de pérdida de conciencia. Sus dos últimos años se caracterizaron por una sucesión de períodos de euforia y depresión.  En 1889 él mismo se internó en un hospital mental. 10 semanas después de salir se suicidó.

NOCHE ESTRELLADA
CAMPO DE TRIGO CON CUERVOS

Paul Gauguin, pintor postimpresionista francés de finales del siglo XIX, contemporáneo de Van Gogh que influyó grandemente en Picasso. Durante su vida en París intentó varias veces quitarse la vida, finalmente se fue de Francia, tal vez huyendo de esos demonios internos. Sufría de sífilis, alcoholismo y drogadicción. En 1903 murió por una sobredosis de morfina después de una serie de desmayos que lo llevaron a solicitar la ayuda de su pastor.

PÉRDIDA DE LA VIRGINIDAD

Edvard Munch, pintor y grabador noruego que murió en 1944, padre del expresionismo alemán del siglo XX. La angustia fue quizás el tema de su preferencia y la inspiración de sus más famosas obras. Se autodefinía como un diseccionador de almas. En su propio diario el pintor cuenta de sus pensamientos suicidas, fobias y alucinaciones.

LA ANGUSTIA
EL GRITO

Agnes Martín, pintora canadiense contemporánea que muere en el 2004. Se le considera una maestra del minimalismo y del expresionismo abstracto. Fue diagnosticada esquizofrénica en 1962 a los 50 años. Sufría de períodos sicóticos y de alucinaciones que justificaron una serie de terapias de electroshock. Posteriormente, buscando solaz y una alternativa diferente, practicó budismo zen y otras filosofías orientales. Paradójicamente sus pinturas muestran una serenidad especial.

ESTRELLAS