Hay un lugar donde los delfines son rosados. ¿Sabes dónde está?

Todo el mundo conoce a Flipper, todo el mundo conoce el carismático delfín marino de tantas películas y series, pero no todos están familiarizados de las peculiaridades de las 7 especies de delfín de agua dulce que existen. O existían. El baiji, el delfín del río Yantse en China, fue declarado extinto en 2006.

Todos estos delfines son similares pero vamos a hablar específicamente del delfín amazónico. Es el  más grande de los delfines dulces llegando a alcanzar 2,8 m de largo y unos 200 kg de peso.

El delfín de agua dulce es un animal bastante diferente del marino, es menos hidrodinámico, menos delineado, luce más robusto, más muscular y tiene una gran variedad de colores dependiendo de la turbidez del agua. Pueden ser negros, grises, blancos, marrones y rosados. Mientras menos luz recibe más claros y rosados se ven. El delfín amazónico, boto o tonina, puede tornarse de un rosado vívido cuando se asusta o se altera, tal como un humano sonrojándose.

Cuando el Amazonas se desborda los delfines se divierten nadando entre los árboles, por eso han evolucionado para una maniobrabilidad única. Pueden mover sus aletas pectorales independientemente en forma circular, una hacia adelante y otra hacia atrás, lo que le permite moverse bien en sitios estrechos. Además, al contrario del delfín  marino, sus vértebras cervicales no están fusionadas, por lo que pueden mover la cabeza lado a lado 180 grados. Puede nadar en retroceso y con frecuencia nada boca abajo.

Su vista no es óptima pero su capacidad de ecolocación es tan buena como la de su primo marino.  Son la única especie de cetáceo dentado con diferentes tipos de dientes, unos para triturar y otros para penetrar. Su hocico es largo con pelos en la punta para, según se cree, localizar mejor su comida en el fondo del rio.

Son tan inteligentes y sociales como cualquier delfín, forman grupos, y colaboran para proteger a sus pequeños y para cazar.

Su encanto los ha colocado como fuente de muchas leyendas indígenas que lo ven como un protector y una presencia especial en su mundo. Se dice que de noche se convierten en hombres guapos que salen a buscar muchachas. Se dice que pueden llevarte a una ciudad mágica submarina. Esta visión especial hace que se considere de mucha mala suerte el matar a uno de ellos y mucho peor el comerlo. Esto, quizás, lo ha protegido de un destino oscuro ya que son muy sensibles a la contaminación y al estrés que puede imponer su caza indiscriminada.

Prueba de todo esto es el triste destino del baiji en China. Si, como efectivamente se cree, está extinto, sería la primera extinción de mega fauna (animales más masivos que un humano) en los últimos 50 años y la desaparición de una familia completa de delfines directamente atribuible a la acción humana.

BAIJI – DELFÍN EXTINTO DEL YANGTSE

Que contribuyamos a que desaparezca un animal tan sensible e inteligente nos debería llamar a una serie reflexión sobre lo que estamos perdiendo.