¡Una mujer dio a luz en su tumba!

Puede parecer mentira pero es una condición reconocida, es decir, establecida en registros de historia médica y antropológica. Pero este es uno de los casos mejor documentados por la presencia del esqueleto completo de madre e hijo.

Sucedió en Imola, una pequeña ciudad italiana. En el año 2010 antropólogos encontraron en una tumba medieval de esa ciudad los restos de una mujer de unos 30 años más o menos. Todo parecía normal, una tumba más de tantas que se descubren cada año. Pero dos circunstancias peculiares saltaron a la vista en poco tiempo.

El esqueleto adulto tenía una abertura en su cráneo, un pequeño agujero, obviamente artificial de unos 4,5 mm de diámetro. La regularidad del agujero desechaba la idea de una herida accidental, lo que llevó a los investigadores a determinar que fue hecho a propósito.

Las trepanaciones eran práctica médica común en la época que se usaban para aliviar la presión interna del cráneo y la aplicaban a casi todo. Sin embargo, es bastante extraño que se haya llevado a cabo un procedimiento tan extremo en una mujer embarazada. No se sabe que esta aplicación específica fuera una práctica regular. ¿Pensaron los doctores que se trataba de un embarazo de alto riesgo y trataron así de aliviar al paciente? ¿Contribuyó esta operación a la muerte de la mujer?

La otra circunstancia inusual que los arqueólogos encontraron fue un pequeño grupo de huesitos agrupados entre las piernas del esqueleto adulto. Un bebé. Por la posición de los huesos de las piernitas del bebé se determinó que éstas estaban dentro del volumen que ocuparía el cuerpo de la madre. En otras palabras, el bebé nació en la tumba.

Podemos tener un pensamiento realmente macabro y decir que enterraron a la mujer con el feto aún vivo y éste nació en la terrible oscuridad de la tumba. Pero no es para nada probable porque una vez muerta la madre el bebé tiene 5 minutos para que lo saquen sin daño cerebral, si transcurre más tiempo el bebé se asfixia por falta de oxígeno. A menos que se trate sólo de muerte cerebral, en cuyo caso, siempre que haya asistencia especializada, el bebé puede terminar sin problemas su período de desarrollo normal.

OTRO EJEMPLO DE EXPULSIÓN FETAL POST-MORTEM EN UNA TUMBA ANTIGUA

Los doctores piensan que, en estas circunstancias, la expulsión fetal post-mortem, el nombre oficial del fenómeno, es producido por la presión de los gases que el cadáver de la madre produce durante la descomposición del cuerpo. La gran acumulación de gases en el crecido vientre busca la salida más expedita y cercana expulsando de ese modo el feto.

Es un suceso extraordinariamente raro pero en record en varias partes del mundo a lo largo de la historia.

GRABADO DE UN PARTO MEDIEVAL

Roguemos porque ese bebé haya estado muerto. La alternativa es demasiado horrible. Lamentablemente, los bebés humanos, las personas más indefensas del planeta, son un blanco fácil de nuestra indiferencia y crueldad como especie.