El feng shui: sabiduría asiática para equilibrar energías ¿Lo has probado?

Su práctica es popular en los países asiáticos desde hace siglos, y se ha extendido recientemente al mundo occidental. Algunos arquitectos lo utilizan en el diseño de rascacielos, oficinas y viviendas, y las amas de casa, en la decoración del hogar. De seguro te has topado con publicaciones y sitios de Internet que lo enseñan y fomentan. Pero tal vez no le has prestado mucha atención.

Pero, ¿sabías que en Asia se basan en él para elegir la localización de las sepulturas, diseñar y decorar los edificios, y comprar y vender propiedades? Técnicamente, es una modalidad de cierta arte adivinatoria llamada geomancia.

¿A qué obedece su creciente popularidad? Según uno de sus partidarios, el feng shui puede “mejorar la vida, la salud y la relación conyugal o de pareja, así como aumentar las riquezas y la paz interior”, todo lo cual parece muy atractivo.

¿En qué consiste?


La expresión china feng shui significa literalmente “viento-agua”. Las raíces de esta práctica se remontan varios milenios hasta la época en que se originaron muchos conceptos filosóficos orientales, entre ellos el del llamado equilibrio entre el yin y el yang (la oscuridad y la luz, el calor y el frío, lo negativo y lo positivo). A dicho concepto se unió el del ch’i, cuyo significado literal es “aire” o “aliento”. El yin, el yang y el ch’i, junto con los llamados cinco elementos (madera, tierra, agua, fuego y metal), son partes integrantes de la teoría del feng shui.


Los seguidores de esta doctrina creen que potentes corrientes de energía recorren todo paisaje. Su objetivo es localizar los puntos donde la energía (el ch’i) de la tierra y el cielo puedan equilibrarse, lo cual se logra modificando la configuración del paisaje o efectuando cambios en el interior de los edificios. Dicho equilibrio da, supuestamente, buena suerte a los que viven o trabajan en el lugar.

¿Cómo se consigue el equilibrio?


Los que dominan el feng shui suelen consultar un compás geomántico. El instrumento se compone de una pequeña brújula colocada en el centro de lo que viene a ser una carta astrológica. Contiene varios círculos concéntricos, divididos por líneas, que aportan datos sobre las constelaciones, las estaciones, los ciclos solares, etc. Cuando se analiza un terreno o un edificio, se efectúan varias lecturas con el compás geomántico. El experto en feng shui observa dónde se cruza la aguja imantada con los círculos y las líneas exteriores, y basándose en ello, determina lo que se necesita para “purificar” determinado lugar.


Algunos factores que se tienen en cuenta para lograr el equilibrio de un sitio son la topografía de los alrededores, las corrientes de agua, las alcantarillas e incluso la ubicación de las ventanas y puertas de los edificios. Por ejemplo, en Canadá, una tendera colgó un espejo encima de la puerta trasera de su establecimiento para “corregir” la posición de todas las puertas.


El especialista en geomancia pudiera asimismo recomendar que se cambien de lugar las plantas o los muebles, se reemplace un cuadro, se coloquen móviles de campanillas o se instale un acuario, a fin de que se alcance el equilibrio en el edificio o la habitación.
Por supuesto, estas modalidades de búsqueda de bienestar tienen detractores y escépticos. Le corresponde a cada quien el derecho de decidir si probarlo o no en su rutina diaria.