Comida hecha en casa…no, ¡ingredientes hechos en casa!

¿Qué te parece fabricar tus propios ingredientes? Tú conoces la impresión 3D, esa tecnología que te permite fabricar objetos en tres dimensiones, capa por capa, por medio de lo que se conoce como proceso aditivo.

Hasta ahora esta tecnología se ha usado para fabricar partes mecánicas o componentes electrónicos. Ahora se presenta la oportunidad de fabricar ingredientes para preparar tu comida en casa.

Esto es especialmente importante porque hasta ahora cuando escogíamos un ingrediente teníamos que conformarnos con el paquete completo, es decir, aceptar lo que nos servía y lo que no. Ahora gracias a esta tecnología que está siendo desarrollada en corea del sur tenemos la posibilidad de ser un poco más selectivos y crear comida que se ajuste mucho mejor a nuestras necesidades.

Igual que los impresores 3d convencionales que usan materia prima en forma de polvo que luego es colocado y endurecido capa por capa a partir de un modelo digital, los impresores de comida trabajarán a partir de los componentes del ingrediente, carbohidratos, proteínas, etc., en forma de polvo.

El impresor crea entonces una matriz, a nivel microscópico, de las estructuras del alimento, recreando las propiedades físicas y de textura del mismo.

La tremenda flexibilidad prometida por la nueva tecnología te permite diseñar tu comida específicamente para que cubra tus necesidades de manera mucho más eficiente y precisa. También permite mejorar otros  aspectos como la suplementación de ciertas vitaminas que el plato original no contiene, por ejemplo un bistec rico en vitamina c; o evitar ciertos componentes, un pan sin gluten; la absorción del alimento por tu cuerpo. Todo esto puede ser llevado a niveles de eficiencia mucho más altos.

Hay otros factores con grandes posibilidades de mejoramiento como el rendimiento de los alimentos y la disminución de todo el desperdicio. Los alimentos se podrían almacenar de forma mucho más segura y por más tiempo ya que siempre es más fácil almacenar los componentes que el producto final.

Si todo esto te parece como que mucho piensa que la comida a partir de polvo no es nueva ni mucho menos. ¿Cuántas veces has disfrutado  de una bebida refrescante a partir de un polvito envasado? Abres el empaque, lo disuelves en agua y listo. Ahora imagina ese polvito usado por una máquina que lo deposita y solidifica en 3d. Tendrás entonces no un vaso refrescante sino algo para morder. Ese es el principio detrás de esta innovación.

Solo esperemos que estos investigadores no le pierdan la pista al sabor.