¡Por fin!… disfrutar de un café sin dejar tu perro en casa

Desde la antigüedad, los caninos han sido parte integral de nuestras familias. Ya no basta con decir que solo son mascotas porque para muchos los perros son compañeros, cien por ciento fieles y leales. Tristemente, ni siquiera nuestros familiares y amigos son capaces de serlo con la misma tenacidad. Desafortunadamente, una triste realidad vivida por muchos amantes de los perros es la prohibición de su presencia en la mayoría de los lugares. Pasamos horas trabajando, y al final del día, cuando queremos relajarnos y compartir con nuestros fieles caninos vemos que estamos severamente limitados.

 

Si nuestros perros son totalmente domesticados, ¿porque no pueden disfrutar de los mismos ambientes que los humanos?

Esto es lo que la cafetería para perros Boris & Horton entendió y solucionó. La primera en su género aprobada por la Junta de Salud. Muchos establecimientos aparentan dedicarse a lo mismo pero sin el ladrido de aprobación de la Junta de Salud.

Los propietarios de este café, debido a la necesidad de disfrutar con sus propios perritos, resolvieron hacer algo al respecto y buscaron asesoría directamente de la Junta de Salud. Ya con los requerimientos necesarios lograron ser pioneros en la rama.  Logan Mikhly y su padre Coppy Holzman son los dueños de este fabuloso café.

COPPY (IZQ) Y LOGAN CON SUS MASCOTAS BORIS Y HORTON

El establecimiento se llama Boris & Horton, en honor a sus mascotas. Consta de tres salas, una para hacer pedidos, una para humanos y otra para perros.

En la de los pedidos, te presentan un menú para perros y para humanos. Desde postres, meriendas… hasta una cerveza, un café, o una copa de vino.

La sala para perros cuenta con mesas, sillas, una pequeña tienda y un espacio para tomarse fotos y así conservar un hermoso recuerdo con sus perritos.

El área de humanos está acondicionada para su comodidad. La sala canina y la de humanos está separada por un vidrio trasparente de manera que los perritos disfrutan de su comida siempre a la vista de sus amos.

Al igual que en cualquier restaurante hay reglas.

No puede haber camareros, está prohibido manipular alimentos después de tener contacto con animales, se prohíbe llevar gatos… y tampoco se puede …bueno, tú sabes…perrito con perrita…nada de eso. En fin… No muy lejos de cualquier café normal.

Después de una jornada laboral es agradable salir a pasear disfrutando del tiempo libre en un café ideal sin dejar en casa a tu mascota.

Esperemos que esta iniciativa se extienda en otros niveles. Siempre y cuando estén domesticados, ¿porque no poder disfrutar en cualquier área de nuestra vida?

Toda una aventura tanto para los perritos como para sus dueños.

Ya no más la desagradable advertencia de “No se permiten perros”.