6 de las obras favoritas de Van Gogh escogidas por él mismo

La carrera artística de Vincent Van Gogh no fue larga pero lo que le faltó en tiempo lo compensó con intensidad. Su vida artística fue una vida de obsesión con una visión del mundo extraña y fascinante.

Su obra completa se compone de unas 900 pinturas acabadas y más de 1000 sketches.

Muchas veces él mismo se expresó sobre sus pinturas y escogió a algunas que quedaron así definidas como lo mejor de su producción.

“Las comedoras de papas”, 1885. Van Gogh siempre se sintió atraído por la vida dura y honesta de los campesinos, de los hombres y mujeres que trabajaban de sol a sol para poder vivir y cumplir sus sueños. En esta obra el artista se esforzó por plasmar el esfuerzo y la satisfacción de haber trabajado duro para poder tener algo en la mesa. Tardó unos dos años para lograr la composición que lo satisficiera.

El café nocturno”, 1888. Una de las mejores obras del genio aunque al principio a él no le gusto y trabajó compulsivamente durante tres días con sus noches para lograr la forma final. La atmosfera general de la pintura es de una soledad y abandono yermo. Su intención era mostrar, a través de los duros contrastes en color, la intensidad de las pasiones nocturnas. La calidad de la luz, al mismo tiempo intensa y oscura, alegra y lúgubre, viscosa y densa, es única y magistral.

“Café de noche”, 1888. Van Gogh creía que la noche tenía más color que el día porque en la noche era necesario crear la luz. En este cuadro se destaca el contraste entre la escena nocturna en la calle frente al café, mundana y casual, con el misterio inconcebible presente en la profundidad insondable del cielo oscuro.

“El dormitorio”, 1888. Es una de sus pinturas más populares del período amarillo. La combinación de sencillez y comodidad que el cuarto exuda habla de hogar, este es un sitio en el que provoca estar para pasar una temporada alejados del ruido y de la sobrecarga de la vida moderna.

“Noche estrellada”, 1889. Los cielos de van Gogh son únicos. Nadie más pintaba, o pintó jamás, cielos de esta intensidad. Este cuadro ha dado de qué hablar a sicólogos, médicos y hasta físicos que ven en sus remolinos los movimientos cuánticos del universo. Lo pintó mientras convalecía en un asilo para enfermos mentales. Era el paisaje que veía a través de su ventana.

“Campo de trigo con cuervos”, 1890. Una de sus últimas pinturas. Muchos piensan que tal vez fue su nota subconsciente final de suicidio. Es un cuadro que expresa una soledad y tristeza sublimes. No se sabe si los cuervos vienen o van. Si vienen quizás signifiquen la muerte que llega por ti. Si van quizás signifiquen la vida regresando a la profundidad y misterio del cielo.