Comida lenta: el contraataque para la comida rápida

¿Cómo estás? ¿Llegaste tarde otra vez a una reunión o recado hoy? ¿Te resulta fácil apartar algo de tiempo para pasar un buen rato con amigos o familiares y compartir una buena comida? Sin dudas, el agitado ritmo de vida actual nos mantiene tan ocupados que programar un día para relajarse es un desafío completo.


No solo los adultos sino también los niños tienen muchos compromisos, como deportes y otras actividades después de la escuela. Por lo tanto, no sorprende que el marketing fomente la comida rápida y comidas rápidas con excelentes resultados de ventas.

Satisfacción inmediata


Ahora, consideremos algunos factores relacionados con este tema. Si bien agradecemos la posibilidad de ahorrar tiempo para una acción que consideramos necesaria, el sistema nos empuja a un estilo de vida de satisfacción inmediata. ¡Queremos algo, y lo queremos ya! Esto está asociado con la falta de paciencia. Y un estudio reciente reveló que la impaciencia está vinculada a la obesidad.
“Los investigadores encontraron que las personas impacientes tienen más probabilidades de ser obesas que las personas que son buenas para esperar”, informa The Washington Post. En algunas áreas, la comida rápida barata está disponible en todo momento del día, y muchas personas impacientes no pueden resistir la tentación.

A tener en cuenta


Por supuesto, hay otros temas en los que pensar. Problemas de salud, por ejemplo. En algunos países industrializados, donde la comida rápida se ha convertido en una forma de vida, los sándwiches de pollo o pescado y las “pepitas” de pollo son populares porque muchos los consideran alternativas bajas en grasa a la hamburguesa tradicional. Pero tales alimentos a veces se cocinan en aceites con alto contenido de grasas saturadas.


Además, un sándwich de pollo de comida rápida a menudo contiene un gran porcentaje de piel de pollo. La piel de pollo establecida “puede contener tanta grasa como una pinta y media de helado, y media docena de ‘pepitas de pollo’ tiene más grasa que una hamburguesa”, dice el International Herald Tribune, informando sobre un estudio del Sociedad Médica de Massachusetts. Demasiada grasa en la dieta está relacionada con una alta incidencia de diabetes, enfermedad coronaria, presión arterial alta, derrames cerebrales y obesidad.

¿Cómo, entonces, podemos ponernos a un lado de esta carretera sin escalas a los problemas? Nos complace informarte acerca de Slow Food, o “Comida Lenta”, un proyecto de treinta años que tiene como objetivo contrarrestar los criterios de la comida rápida.
Una de nuestras metas principales es compartir una verdadera filosofía de la vida desde el punto de vista del gusto, sabor y disfrutar de la comida que sea buena para usted, buena para quienes la producen y buena para el planeta. Esta filosofía implica el comer alimentos con el mínimo de procesos químicos. Pero involucra muchos otros detalles. Te invitamos a conocer un poco más sobre esta iniciativa.