El lugar donde los dinosaurios se encontraron con La Santa Virgen

Es difícil de creer que los primeros habitantes de nuestro planeta hayan podido tener algún tipo de experiencia como esta, pero si sigues leyendo, vas a entender.


Intenta visualizar la escena: es sábado por la tarde y los fuertes vientos del Océano Atlántico te abrazan cómodamente mientras disfrutas de una deliciosa taza de té verde. No puedes evitar echar un vistazo al impresionante paisaje del cabo que tienes ante ti. Pero, al mismo tiempo, le estás prestando atención a un granjero local, Nuno. Él se emociona naturalmente al contarle la historia de cómo un hombre del siglo XIII tuvo una visión de una gran luz que brilla sobre el cabo y, en ese lugar, vio a la Nossa Senhora (Santa Virgen en portugués) trepando por los acantilados en una mula gigante


Nuno señala algunos senderos que quedan como el camino recorrido por la Santísima Virgen. Según él, poco después de este evento, el lugar se convirtió en un importante lugar de peregrinación, y se construyó una pequeña iglesia, llamada Ermida da Memória (capilla de la memoria). Esta famosa y fabulosa escena todavía se puede ver hoy con su techo arqueado y un panel de azulejos.


Al contar la historia, Nuno, que también es ingeniero agrónomo, sonríe al reconocer que el sendero que primero señaló como el seguido por la mula gigante es parte de los rastros de fósiles de dinosaurios del Jurásico expuestos en los acantilados del cabo. Sí, estás sorbiendo un poco de té mientras contemplas la representación más antigua conocida de rastros de dinosaurios en el mundo. Puedes vivir esta experiencia en Cabo Espichel.

¿Dónde queda Cabo Espichel?


Es un cabo que se eleva a 160 metros sobre el nivel del mar, situado en la costa occidental de Portugal. Es parte de la península de Setúbal, justo debajo de la región de Lisboa con una extensión de aproximadamente 100 kilómetros (62 millas). La costa de Setúbal está formada por escarpados acantilados que miran hacia el vasto Océano Atlántico.

Ciudad de dinosaurios y leyendas


¿Recuerdas el camino que Nuno señalaba como el camino de la mula gigante? Bueno, ese lugar se llama la pista Pedra da Mua. Contiene los pasos de Saurópodos y Theropodos. Esta es solo una de las diez diferentes huellas de dinosaurios en Cabo Espichel. Los saurópodos, por ejemplo, eran dinosaurios herbívoros con cuellos extremadamente largos. Según los registros fósiles, podrían crecer hasta 39 metros de largo, por lo que fueron, con mucho, los animales más grandes que jamás hayan vivido en tierra.


Hay varias leyendas asociadas con el culto de Nossa Senhora da Cabo, muchas contradictorias (como la mencionada anteriormente por Nuno) que sitúan la devoción durante la Edad Media. Es posible que el culto sea una consecuencia de la cristianización de otras sectas que aparecieron en la prehistoria y continuaron en la ocupación morisca. El culto, sin embargo, es probablemente medieval, y data del siglo XIII, con las primeras referencias en el siglo XIV cuando el rey Pedro I envió una carta real en la que menciona el hecho.