Los ultra corredores de América… ¿quiénes son?

África, Asia, Europa, América, todo el mundo fue colonizado caminando. Hace 200.000 años salimos de África porque necesitábamos o queríamos explorar, buscando recursos o simplemente porque sentíamos curiosidad de ir siempre un poco más allá.

Caminar es la manera como nos movemos, a veces corremos y a veces ultra corremos, es decir recorremos corriendo distancias superiores a los 42 km del maratón estándar.

Entre los pueblos de la tierra que han mantenido durante quizás miles de años esta disciplina de ultra distancias se destacan los indios americanos. Recordemos que ellos no disfrutaron del caballo, o de cualquier animal de transporte, hasta el siglo 16, cuando los conquistadores españoles lo introdujeron en América.

El continente americano, mucho antes de su descubrimiento, era un universo ancho y complejo de naciones y confederaciones de tribus con una extensa red de rutas comerciales. Por ejemplo la confederación Iroqués mantenía un sistema de corredores que sostenían la comunicación en los casi 400 km de ancho de la confederación. Ellos podían cubrir esa distancia en 3 días.

 

En el actual Méjico, durante el imperio azteca, Montezuma observaba los movimientos de Cortés con espías que corrían 420 km en 24 horas para entregarle el reporte.

CORREDORA ULTRA DE ASCENDENCIA MOJAVE Y HOPI

Entre la salida y la puesta del sol un indio, entrenado para ser un corredor, podía correr el equivalente a 3 maratones olímpicos sin mucho problema, incluso con una carga de unos 25 kg en la espalda.

Convertirse en un corredor de este tipo era una tarea difícil que comenzaban desde muy jóvenes y continuaban durante toda su vida. Eran miembros especiales de la comunidad, se les reconocía su papel vital en el mantenimiento del orden, transacciones comerciales y propagación de noticias. En ocasiones la dedicación de estos hombres era casi sacerdotal y llevaban una vida de estricta disciplina, alimentación y costumbres.

CORREDORA ULTRA DE ASCENDENCIA NAVAJO

Su eficiencia era tan asombrosa que eran capaces de moverse entre los diferentes puntos del territorio más rápidamente que los caballos. En una ocasión un corredor y un hombre a caballo salieron juntos para recorrer una distancia de unos 190 km. El jinete había previsto un cambio de montura en el punto medio del recorrido. Antes de llegar a ese punto medio el caballo tuvo que descansar pero el corredor continuó muy fresco, y para cuando, finalmente, el jinete llegó al destino el corredor, que se llamaba Big Hawk, estaba durmiendo. Recorrió 190 km en menos de 20 horas, una velocidad promedio de unos 9.5 km/hora, la mitad de la velocidad de un maratonista olímpico que solo corre por unas dos horas.

JEFE BIG HAWK

Estas gestas están desapareciendo tragadas por la cultura moderna de movimiento usando medios mecánicos. Sin embargo, un grupo de indios, los Tarahumara, aún mantienen ese aspecto cultural tan importante en el pasado.

CORREDOR ULTRA DE ASCENDENCIA TARAHUMARA

Los esfuerzos de muchos indios americanos en la actualidad de integrar las ultra carreras a sus modernos estilos de vida es prueba de que el espíritu de sus antepasados sigue vivo.