El Sobrino de Botín, ¡un restaurante que no ha cerrado en 300 años!

¡Unos 50 cochinillos de apenas 19 días de nacidos son asados cada día en el  restaurante más antiguo del mundo! Estamos hablando, por supuesto, del famoso Sobrino de Botín. Este establecimiento, que está relacionado con la antigua hostería Botín, se encuentra en el número 17 de la Calle de Cuchilleros, en Madrid, España. Sus inicios se remontan a la segunda década del siglo 18, cuando fue establecida la primera posada de un hombre Francés llamado Jean Botín. El Monsieur Botín no tuvo descendencia directa y, por lo tanto, después de su muerte el local paso a sus sobrinos. No fue hasta el año 1930 que el local salió de las manos de la familia Botín y pasó a los actuales dueños, la familia González Marín.

 

La pequeña posada, ahora reformada, se ha convertido en un icono para la ciudad. Es el único restaurante que no ha cerrado ni un solo día desde su apertura. Ni siquiera durante la  Guerra  Civil, cuyas huellas de batalla sobreviven hasta el día de hoy incrustadas en las rejas y balcones del local.

El Sobrino de Botín es conocido por sus suculentos platos, de los cuales el principal y más famoso es el cochinillo al horno.

Hablando del horno, este es uno de sus mayores atractivos. Los dueños del restaurante aseguran que  dicho horno nunca ha sido apagado durante sus casi 300 años de uso. El continuo uso le ha proporcionado una cualidad estructural inigualable y sus visitantes se deleitan en ver tan claramente el paso del tiempo en su fachada.

Las bodegas de vino y licor están repletas de botellas cubiertas de polvo entre tantos ladrillos gruesos que se remontan al siglo XVI.

El Sobrino de Botín posee numerosos premios y reconocimientos. Uno de ellos es el  Record Guinness por la continuidad de sus servicios. Este galardón no fue solicitado por los dueños, sino, por un cliente jubilado asiduo al lugar.

Varios artistas famosos han pasado por las mesas de este maravilloso restaurante. Los grandes Hemingway, Dos Pasos, y Capote, pasaban horas sentados en las mesas del antiguo local. El Sobrino de Botín ha sido referenciado en numerosas obras literarias. Probablemente, más que cualquier otro restaurante Español.

Los numerosos turistas solo pueden visitar el local antes de la hora de la comida. Para los dueños es de suma importancia poder preservar lo esencial del restaurante y por lo tanto prohíben rotundamente la toma de fotografías una vez que ha empezado el servicio a los comensales. ¿Cómo ha llegado a prevalecer cuando tantos han sido olvidados en el tiempo? El antiguo Sobrino de Botín ha sido desde su inicio un establecimiento de familia y a través de los largos años has sido muy pocas las alteraciones. ¡Imagínate todas las jocosas anécdotas e historias que han tenido, como parte de su elenco, las paredes del restaurante más antiguo del mundo!