Absurdas situaciones en la primera Copa Mundial de 1930 en Uruguay

POSTER OFICIAL DE LA COPA

Solo 15 árbitros estuvieron presentes en esa Copa, 11 de los cuales eran uruguayos.

Desde Génova, Italia, la seleccione de Rumania partió en buque en dirección a Francia, allí recogieron al equipo francés, luego en Barcelona se les unieron los belgas y en Brasil subió el equipo de esa nación. Yugoslavia viajó en otro barco y el único equipo africano, Egipto, que se suponía viajaba con ellos, llegó tarde y se quedaron varados. México fue hasta Nueva York y se unió al equipo norteamericano que viajaba en un buque militar.

EL BUQUE CONTE VERDE PARTIENDO DE GÉNOVA

No hubo ningún tipo de eliminación previa al torneo. Los equipos que asistieron lo hicieron simplemente porque querían ir. Suecia, Italia, España y Holanda no fueron en retaliación porque no se les otorgó la sede.

El equipo belga viajó sin su mejor jugador, Raymond Braine, sancionado por abrir un café. El equipo de Rumania fue escogido a ojo por su rey, Carol II.

EL EQUIPO DE RUMANIA

Uruguay era el gran favorito al haber ganado las dos últimas medallas olímpicas.

El árbitro que estuvo en la final, el belga John Langenus, arbitró todos los juegos de traje y corbata.

JOHN LANGENUS

 

El juego entre Argentina y Francia se caracterizó por la masacre que los argentinos cometieron contra los franceses que terminaron jugando con 9 jugadores y el juego fue prematuramente finalizado por el referí a los 81 minutos con Francia en el ataque. La victoria argentina fue tan impopular entre sus fanáticos que éstos terminaron cargando en hombros a los franceses.

El juego entre Argentina y México lo arbitró el entrenador de Bolivia y su juego contra Chile terminó en una tángana que solo se calmó cuando llegó la policía. El rechazo popular contra los argentinos fue tan grande que tuvieron que asignarle protección policial a todos los miembros del equipo.

Indiferentes a esto en el juego con Estados Unidos los argentinos lesionaron a 4 norteamericanos.

En el juego entre Brasil y Bolivia los dos equipos salieron al campo vistiendo camisas blancas y los bolivianos lucían boinas.

Durante un juego de Yugoslavia contra Uruguay la pelota salió del campo, un policía la recogió y la devolvió, el juego continuó sin interrupción y ningún oficial notó la intervención.

En la final Argentina-Uruguay el referí accedió a pitar sólo si se le suministraba escolta armada para salir del estadio. Los dos equipos no pudieron ponerse de acuerdo sobre qué pelota usar así que jugaron una mitad con la pelota argentina y la segunda mitad con la de Uruguay. Los argentinos pensaban que si ganaban la muchedumbre los iba a matar. El árbitro aprovechó la confusión del final del juego para salir corriendo a esconderse en el barco que debía llevarlo de nuevo a Europa. Allí estuvo escondido dos días hasta zarpar.

Uruguay ganó y cada jugador recibió una casa de regalo. En Argentina la embajada uruguaya fue atacada con piedras.

LA SELECCIÓN DE URUGUAY

En el viaje de regreso un jugador rumano, Alfred Eisenbeisser Feraru, fue dejado enfermo en Génova. En su país nadie recordó el incidente y lo dieron por muerto. Llegó sano a su propio funeral donde su madre se desmayó al verlo.